7 estrategias para ayudarte a manejar la incertidumbre

¡Sigamos con el bienestar!

Después de tanto leer y escuchar a muchos expertos, quiero compartirles contenido de un artículo y charla TED increíble que me ayudaron mucho durante estos últimos meses.  A continuación, intento resumir mucho de los estudios de la psicóloga social Christine Carter.

¿Qué podemos hacer cuando todo se siente tan fuera de control?

Vivir con incertidumbre es difícil. Los seres humanos deseamos información acerca el futuro tanto como deseamos comida y otras necesidades primarias. Nuestros cerebros perciben la ambigüedad como una amenaza, y se enfocan en tratar de crear certidumbre y certeza inmediatamente al detectarlo.

Y si mejor algunas veces (¡o mejor siempre!) sea más efectivo no tratar de crear certeza?  Desde la evolución, nuestros cerebros fueron programados para resistir incertidumbre, pero en realidad nunca sabremos lo que nos depara el futuro.  Durante situaciones improbables justo como con la pandemia que ha cambiado nuestras rutinas y planes, necesitamos aprender a vivir con ambigüedad.

¿Como podemos lidiar con todo si se siente que esta fuera de nuestro control?

Aquí van siete estrategias:

  1. No resistas

No hay duda que vivimos momentos muy duros y desafiantes pero resistir la realidad no nos ayuda a recuperarnos, aprender, crecer o sentirnos mejor. Irónicamente, resistir prolonga nuestro dolor y dificultades magnificando nuestras emociones. Lo que se resiste, persiste. ¿Qué tal si mejor practicamos la aceptación? y ¿Qué es realmente aceptar? La aceptación se trata de encontrar a la vida donde está y movernos para adelante desde ahí. La aceptación te hace ver la realidad de la situación en el presente y te da la libertad de moverte hacia adelante (en vez de resistir y quedarte con el miedo, ansiedad o incertidumbre).

Practicar aceptación. Nos rendimos a nuestra resistencia, a una problemática y también a las emociones asociadas con ella. Esto no significa que no te sintás frustrado, decepcionado o triste. Una gran parte de la aceptación es aceptar como nos sentimos en relación con circunstancias difíciles o personas difíciles en nuestras vidas.

Para ser claros, aceptación no es resignación. Aceptar una situación no significa que nunca se pondrá mejor o se arreglará. No estamos aceptando que las cosas se quedarán como están, solo estamos aceptando lo que ocurre actualmente en el momento. Aceptar no es fácil, pero también es la forma más efectiva de movernos para adelante.

  1. Invertí en vos mismo

El mejor recurso que tenés ahora para hacer una contribución en tu entorno sos vos mismo. En otras palabras, cuando des invertimos en nuestros cuerpos, mentes o espíritus destruimos las herramientas esenciales para vivir en plenitud. A los humanos nos va mal cuando diferimos nuestro propio mantenimiento de cuerpo y mente.

Eso sí, no confundamos el acto de auto cuidado con narcisismo. Ese tipo de egoísmo es un foco ansioso en uno mismo y ese auto foco está ligado muchas veces al estrés, ansiedad, depresión y problemas de salud como problemas cardiacos. Así que no, definitivamente no estoy recomendando ser narcisista. Estoy recomendado auto cuidado y crecimiento.

  1. Encontrá formas saludables de darte confort

Una de las formas más importantes en las que podemos invertir en nosotros mismos es dándonos confort de maneras saludables. Para poder mantenernos flexibles, necesitamos sentirnos seguros. Cuando nos sentimos inciertos o inseguros, nuestro cerebro trata de rescatarnos activando nuestros sistemas de dopamina.  Este rush de dopamina nos incentiva a buscar placeres, recompensas, gustos y convirtiendo en tentaciones aún más tentadoras.

Es como que el cerebro te esté empujando hacia un ítem de confort, pero en vez de volcarte a las redes sociales, comida chatarra, alcohol, compras compulsivas, etc.  busquemos la manera de darnos confort de manera sana.  Tenemos que lograr controlar esos impulsos y más bien capaz salir a caminar o andar en bicicleta, llamar a un amigo o familiar, reflexionar con gratitud acerca de tu vida o capaz tomar una rica siesta.

  1. No creás en todo lo que pasa por tu mente

Capaz la mejor técnica anti estrés que alguien me enseño fue no creen en todo lo que pienso. En tiempos inciertos, es particularmente importante no creer en los pensamientos que se van al peor escenario posible. Esto se le llama pensamiento de catástrofe y puede ser muy dañino si recurrimos a ellos cuando estamos pasando por un momento de mucho estrés o ansiedad.

Claramente puede ser muy bueno pensar en el peor caso para poder activamente prevenir un desastre pero cuando creemos esos pensamientos podemos llegar a reaccionar emocionalmente como si estuvieran realmente sucediendo y no como pensamientos solamente rondando en nuestra cabeza. Empezamos a sufrir por cosas que no han sucedido, y reaccionar a eventos que tampoco han sucedido. Esto nos hace sentir amenazados, asustados, e inseguros cuando solamente estamos creyendo nuestros pensamientos.

En vez de creer cada pensamiento estresante, también podemos imaginar el mejor posible escenario y balancear nuestra tendencia natural de magnificar los riesgos y consecuencias negativas.

  1. Prestá atención

Lo opuesto a incertidumbre no es certidumbre, es presencia. En vez de imaginar un futuro incierto y de terror, podemos poner nuestra atención en el ahora. Podemos escuchar y sentir nuestra respiración y partir desde ahí, ¿Cómo nos sentimos en ese instante?

Es bueno notar qué emociones estamos sintiendo y en qué parte del cuerpo se manifiestan esas emociones.  Lo mejor es traer curiosidad y aceptación a la experiencia, incluso cuando sentimos que todo está fuera de nuestro control, siempre podemos controlar dónde ponemos nuestra atención y energía.

Atender a lo que nos pasa por dentro en cualquier momento mantiene a la realidad externa sin controlar nuestra verdad interior. Nos ayuda a cultivar la calma, una mente abierta y nos hace no reaccionarios.

  1. Dejá de buscar que alguien te rescate

Cuando actuamos como si no tuviéramos poder, nos atraparan narrativas llenas de rabia, molestia, sin escape y atrapados. Y lo más común es querer que alguien venga al rescate.

Si bien se siente bien que alguien nos escuche y guie, la mayoría del tiempo los rescatistas no ayudan realmente.  Muchas veces nuestros amigos nos quieren salvar, ayudar a otros nos hace sentir bien y necesitados y sus intenciones son muchas veces nobles. La realidad es que muchas veces estos rescatistas habilitan nuestros comportamientos y pensamientos y no nos salvan.

Para hacerlo corto y dulce, la mejor forma de lidiar con la incertidumbre es dejar de quejarse. Ponerle fin a la queja y al renegar. Cuando dejamos de obsesionarnos con el problema podemos cambiar el foco al resultado que realmente buscamos.  ¿Cómo puedo sacar algo positivo de esta situación? ¿Qué puedo aprender o ganar de lo que estoy viviendo?

Cuando tomamos responsabilidad sobre nuestras acciones y nuestra vida, le quitamos el falso poder a la actitud de víctima y le damos realmente poder a crear la vida que realmente queremos.

  1. Encontrá significado en el caos

A los humanos nos motiva el significado que nos dan otros. Trabajamos más largo, más duro y mejor si sabemos que el trabajo que hacemos es de impacto y beneficio para los demás.

Estudios demuestran que nos sentimos muy bien cuando paramos de pensar en nosotros mismos tanto y nos enfocamos en ayudar y apoyar a otros.

Cuando vemos una situación que podría ser mejor o que algo podría mejorar, nuestro siguiente paso debería ser a reconocer qué rol jugamos nosotros mismos para darles solución.  ¿Qué habilidades y talentos (o capaz intereses) podemos aportar? ¿Qué realmente nos importa y cómo podemos ser de ayuda?  Encontrar sentido y propósito nos da esperanza. Cuando el mundo parece ser gris e incierto, tener un sentido de propósito nos hace sentir centrados y enfocados.

No te quedes solo esperando que todo pase. No te enfoques en que la vacuna llegue o que la curvas se aplanen para seguir con tus sueños. ¿Qué has querido y soñado siempre? ¿Qué resultados esperas en tu vida? ¿Cómo podes vivir una gran vida durante estos tiempos? Vive esa vida.