A menos de un mes de las elecciones subnacionales del 7 de marzo, las agrupaciones políticas intensifican sus campañas pese a las restricciones a causa de la pandemia del COVID-19. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) se aferra al cumplimiento del calendario electoral sin alteración alguna y los pedidos de postergación reciben respuestas en contra.

En enero, líderes políticos y candidatos concentraban su atención en acciones para viabilizar una pausa electoral ante el incremento de casos positivos del virus el país. Es así que el exministro de Economía, Oscar Ortiz, oficializó ante el TSE el pedido de suspensión de las elecciones subnacionales por 60 días; sin embargo, esa solicitud fue rechazada.

Similar situación fue la del candidato a alcalde de La Paz por el Partido Acción Nacional Boliviano (PAN-BOL), Amilcar Barral, quien la segunda semana de enero solicitó mediante carta la suspensión del calendario electoral. El TSE rechazó la solicitud y ratificó el 7 de marzo como fecha para las elecciones.

Además de esas acciones, varios candidatos optaron por hacer solicitudes verbales individuales para evitar consecuencias a causa del virus. Algunos, como el ahora excandidato a la alcaldía paceña Waldo Albarracín o el también excandidato de Fuerza y Esperanza (FE), José María Cabrera, decidieron renunciar a sus postulaciones.

Este lunes, la Sala Penal Cuarta de Materia Constitucional del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz desestimó la acción popular que el candidato Amilcar Barral presentó con el objetivo de postergar las elecciones subnacionales a causa de la segunda ola de contagios de COVID-19.

En el proceso electoral marcado por las restricciones ante la pandemia, las organizaciones políticas enfrentan bajas en sus propias filas. Hasta fin de enero, se conoció el deceso de cinco postulantes, cuatro de ellos a causa del virus: el postulante por Unidad Nacional (UN) a la Alcaldía de Viacha, Walter Yanarico; el candidato a la Gobernación de La Paz por Comunidad Ciudadana (CC), Samuel Sea; el aspirante a alcalde por la ciudad de El Alto, Fermín Tarquino.

A eso se suma el caso del líder campesino Felipe Quispe, quien era candidato a gobernador por la agrupación política Jallala La Paz y que perdió la vida a causa de un paro cardiaco. Ahora, es sustituido por su hijo Santos Quispe. También perdió la vida el aspirante a la Alcaldía del municipio de Coro Coro, Ubaldo Apaza.

La segunda ola de contagios del COVID-19 provocó que los candidatos y las organizaciones políticas adecúen e intensifiquen su oferta electoral y campañas a la emergencia sanitaria.

La fumigación de mercados, plazas y ferias, casas de campaña que obsequian medicamentos, entrega de camillas, servicios médicos y entrega de barbijos a los transeúntes son actividades con las que ahora los candidatos buscan el voto en regiones como La Paz y Santa Cruz.

Debido a la pandemia por el COVID-19, el TSE presentó una propuesta para aplicar 18 puntos que reduzcan el riesgo de contagio, entre ellos, el privilegiar caravanas motorizadas sobre las caminatas para disminuir los contactos directos entre personas, entre otros. Varias agrupaciones suscribieron el acuerdo.

Pese a las restricciones, los candidatos optan por recorrer las calles en campañas cara a cara y visitar organizaciones con el fin de recoger demandas ciudadanas y difundir sus propuestas.

El TSE convocó a la elección de autoridades políticas departamentales, regionales y municipales el domingo 7 de marzo de 2021 mediante Resolución TSE-RSP-ADM-N° 0334/2020, del 10 de noviembre de 2020.