El Gobierno alemán instó este a los estados federados a aplicar de la forma más fiel las últimas medidas para contener la pandemia tras ver las resistencias de algunos a poner en marcha esta nueva vuelta de tuerca en las restricciones.

El llamamiento, que refleja los límites del sistema federal alemán, se produjo el día en el que el país volvió a marcar un nuevo máximo de muertes con o por covid-19, 1.188 casos en las últimas 24 horas, y comunicaba 31.849 nuevas infecciones. Alemania suma así 1.866.887 contagiados y 38.795 fallecidos.

El portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, urgió a los «Länder» a una «implementación consecuente» de lo acordado este martes por consenso entre la canciller Angela Merkel y los jefes de los 16 Ejecutivos regionales en una videoconferencia de más de cinco horas.

Además de prolongar hasta finales de enero el cierre del ocio, la cultura, la gastronomía, los comercios no esenciales y los colegios, se aprobó la primera limitación nacional de la movilidad -para regiones con una incidencia acumulada por encima de 200 casos por cada 100.000 habitantes en siete días- y se redujeron las reuniones privadas a los convivientes más una persona de fuera del domicilio.

Cualquier «desviación» sobre lo acordado entorpece la lucha contra la pandemia, argumentó Seibert, después de que en los últimos días los estados federados hayan modificado algunas de las medidas acordadas o incluso pospuesto su implementación.

Las medidas más controvertidas son la limitación de la movilidad -a un radio de 15 kilómetros de la localidad de residencia- y el mantenimiento del cierre de guarderías y colegios hasta que el número de nuevas infecciones se reduzca de forma sensible.

El portavoz reiteró que para el Gobierno alemán la educación es una prioridad por su «importancia» para los menores, pero que en estos momentos «no hay otra solución». «Cualquier alternativa, en términos de la salud del alumnado y el profesorado, sería difícil de explicar», agregó Seibert.

«En cuanto sean posibles las reaperturas, (la educación) será lo primero en reabrir», manifestó el portavoz del Ejecutivo, que subrayó que el objetivo es reducir «claramente» las cifras hacia una incidencia acumulada de 50 casos por cada 100.000 habitante.

MÁS VACUNAS PARA ALEMANIA

El Gobierno alemán celebró además el aumento del número de vacunas que tendrá a su disposición, una cifra que no concretó el Ministerio de Sanidad porque están pendientes de negociación a nivel comunitario.

Berlín trata de frenar así las críticas de los últimos días por la escasez de dosis en el país (476.959 vacunados y unos 2 millones de dosis distribuidas hasta la fecha), lo que ha llevado a algunos a cuestionar si no hubiese sido mejor negociar con las farmacéuticas en solitario en lugar de a través de la Comisión Europea (CE).

El aumento de las vacunas disponibles se debe principalmente a que la CE ha ampliado su contrato con la alemana BioNtech y la estadounidense Pfizer para adquirir otros 300 millones de dosis más de su fórmula.

Además, Berlín ha llegado a un acuerdo bilateral con BioNTech -aprobado por la CE, pero no exento de críticas en la UE- como contrapartida a las subvenciones que recibió para desarrollar la vacuna (375 millones de euros).

Por último, como publica el semanario «Der Spiegel», Alemania va a hacerse con parte de las partidas de vacunas de BioNTech/Pfizer y su competidora Moderna (las únicas dos autorizadas por la UE hasta la fecha) que correspondían a otros socios europeos, pero que estos han rechazado.

Alemania no logra atajar la propagación de la pandemia pese a los sucesivos endurecimientos de las restricciones, prolongadas esta semana como mínimo hasta finales de enero.

El ocio, la cultura, la gastronomía y el deporte llevan cerrados desde noviembre. A mediados de diciembre se decidió también el cierre de colegios y comercios no esenciales (y se limitó el aforo de los demás).

Esta semana Merkel y los jefes de los 16 Ejecutivos regionales dieron un paso más. Además de los cierres generales, las restricciones a la movilidad y la limitación de los contactos, acordaron hacer un doble test con un intervalo de cinco días para quienes lleguen de zonas de riesgo.