El presidente de Bolivia, Luis Arce, tomó juramento este sábado a un nuevo ministro de Salud que reemplaza a Édgar Pozo afectado por la covid-19, con el propósito de «aguantar y resistir» la segunda ola de contagios que afecta al país.

Durante un acto en el edificio de Gobierno en La Paz, Arce nombró en el cargo a Yeison Auza que estuvo a la cabeza del Servicio Departamental de Salud del departamento de Chuquisaca y que fue candidato a senador por el partido del mandatario, el Movimiento al Socialismo (MAS), en las fallidas elecciones de 2019.

«Valoramos la decisión de nuestro exministro (de Salud) de dar una paso al costado por motivos de salud», señaló Arce al referirse a Pozo de quien se supo recién este viernes que había contraído el virus y que por su edad está dentro de los grupos de mayor riesgo a contraer complicaciones.

La enfermedad provocó que Pozo no esté presente en varias reuniones de su ministerio para enfrentar la pandemia por lo que con el nombramiento de Auza como ministro «retomamos la lucha contra el coronavirus», explicó el jefe de Estado.

«AGUANTAR Y RESISTIR»

Arce señaló que «la población necesita tomar conciencia de que debemos aguantar esta pandemia» y que ello no significa «encerrar a los bolivianos en sus hogares en cuarentena rígida» o realizar controles en las calles con militares y policías para evitar tumultos o aglomeraciones.

«Aguantar significa resistir a este embate de esta nuevo ola» en base a la estrategia propuesta por su Gobierno basada en las pruebas masivas, el aislamiento de los contagiados y más adelante la vacunación, manifestó.

El presidente aseguró que «nos engañaríamos en decir que encerrados o en cuarentena vamos a resolver en nuestro país el problema del coronavirus» y que eso «es falso», al referirse a las medidas que aplicó su antecesora, la expresidenta interina Jeanine Áñez, al dictar confinamientos duros y flexibles durante la primera ola de contagios en 2020.

Arce, durante su alocución no hizo recomendaciones vinculadas a las habituales medidas de bioseguridad como el uso de barbijos, uso de alcohol o lavado de manos y el distanciamiento físico.

LA VACUNACIÓN COMO SOLUCIÓN

El mandatario boliviano mencionó que la «solución estructural» para «lograr y alcanzar» resultados ante la pandemia es la «vacunación».

Se estima que ese proceso comience a fines de marzo con la llegada de las aplicaciones de la rusa Sputnik V y en abril con la Oxford-AstraZeneca, explicó basado en los contratos que permiten a Bolivia tener las dosis de inmunización.

Por lo que el primer principal encargo que Arce dio al nuevo ministro de Salud fue «panificar el proceso de vacunación» ya que consideró se necesitará inclusive a los «estudiantes de medicina» del país para llevar a cabo esa misión.

En tanto que el nuevo ministro de Salud se refirió a que la lucha contra el nuevo coronavirus es «una corresponsabilidad» del personal en salud y la población ya que sin la participación protagónica del pueblo boliviano «vamos a estar destinados al fracaso».

Esta semana el Gobierno boliviano aprobó un decreto que dispone medidas como el teletrabajo como principal opción y el horario continuo laboral escalonado como algunas medidas, además de transferir la responsabilidad a gobernaciones y municipios para impedir actividades masivas o regular la atención pública de comercios.

Bolivia registró este pasado viernes un nuevo récord de 2.572 contagios diarios que supera los picos de la primera ola que se produjo en julio y agosto del año pasado.

Los muertos registrados son 9.571 mientras que los contagios confirmados llegan a 183.589 desde la detección de los primeros en marzo del año pasado.