El Gobierno boliviano presentó este lunes un plan de prevención y control de incendios forestales de la mano de las Fuerzas Armadas tras los registros en 2019 y 2020, cuando se afectaron millones de hectáreas de bosques principalmente en la región oriental del país.

La presentación del plan llamado «En defensa de la vida y el medioambiente» se desarrolló en un acto encabezado por el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, junto a los jefes militares en el Colegio Militar de La Paz.

La misión principal de esta planificación es «disuadir, sensibilizar, controlar y sancionar» a las personas y grupos que incurran en quemas ilegales, también llamados chaqueos, en sectores de riesgo y que no cuenten con autorización expresa, señaló Novillo.

El ministro boliviano indicó que «el plan se iniciará en la Chiquitania de Santa Cruz», en el oriente del país, por los antecedentes que se han presentado hace algunos días en el Parque Nacional Otuquis con un incendio que afectó más de 2.283 hectáreas, según el reporte de la gobernación cruceña.

Justamente, la Chiquitania boliviana, una región de transición entre el Chaco y la Amazonía, fue en los dos últimos años la más afectada por los incendios forestales cuyo origen principal está en la recuperación de parcelas para su habilitación para el ciclo agrícola.

Algunas ONG reportaron que en 2019 los incendios consumieron 6,5 millones de hectáreas en Bolivia mientras que en 2020 esta cifra se redujo en un 62 por ciento, aunque ese último año el Gobierno interino declaró «desastre natural» con la intención de facilitar medios de apoyo.

El plan para esta gestión está orientado en la labor de las Fuerzas Armadas que coordinarán con instancias nacionales, departamentales y municipales y con instituciones públicas y privadas para «para promover la concientización, sensibilización y la cultura de la prevención», recalcó Novillo.

La labor militar se orientará a asesorar instituciones para mejorar la infraestructura y equipamiento contra incendios, ejecutar campañas de información para contrarrestar las quemas y ocupación ilegal en áreas protegidas además de conformar el sistema de vigilancia contra esa emergencia, entre otras labores, se mencionó en el acto.

Las Fuerzas Armadas del país han diseñado esta tarea en dos fases, un primera de planificación, organización y coordinación con gobiernos locales y otra de prevención propiamente.