Bolivia reportó este viernes 54 fallecidos y 1.676 nuevos contagios de la covid-19, en una jornada en que los gremios de profesionales de la salud rechazaron la ley de «Emergencia sanitaria» aprobada en el Parlamento y advirtieron nuevamente con una huelga si el Ejecutivo la promulga.

Con las cifras de esta jornada, el país acumula 10.687 fallecidos y 225.910 casos positivos desde marzo de 2020, cuando se detectó la enfermedad en territorio boliviano por primera vez.

Las regiones con la mayor cantidad de contagios nuevos son Santa Cruz, con 616, y La Paz, con 365, mientras que los otros siete departamentos tuvieron entre 35 a 167 casos, según el reporte del Ministerio de Salud.

Las cifras registradas este viernes son levemente inferiores a las del día previo, cuando se reportaron 67 fallecidos y 1.787 nuevos casos.

También continuó la inmunización del personal de la salud, con un total de 7.430 personas que recibieron la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V hasta este viernes.

Bolivia afronta una segunda ola de la pandemia desde fines de diciembre con reportes diarios que superan las 50 muertes y nuevos contagios que oscilan entre los 1.000 y 2.000 casos, algo que no se veía desde julio y agosto de 2020.

En esta jornada hubo en La Paz una protesta de propietarios de funerarias que llegaron marchando hasta el Ministerio de Justicia para exigir al Gobierno nacional la instalación de más hornos crematorios y espacios en los cementerios ante el incremento de fallecidos.

Los manifestantes se retiraron del lugar tras lograr una audiencia el próximo lunes con el viceministro de Defensa de los Derechos del Consumidor, Jorge Silva.

NUEVAS TENSIONES

Aquella protesta se levantó, pero surgió un potencial conflicto con los colegios y sindicatos de profesionales de la salud que, reunidos esta tarde en Santa Cruz, resolvieron rechazar la ley de «Emergencia sanitaria» aprobada el jueves en el Parlamento al haber sido excluidos de su tratamiento.

Estos sectores, agrupados en el Consejo Nacional de Salud, tenían previsto parar el pasado lunes, pero suspendieron su protesta tras comprometerse el Gobierno a hacer modificaciones al proyecto de ley atendiendo a sus observaciones.

Sin embargo, la nueva redacción de la norma no convenció a estos sectores que advirtieron con una huelga si el presidente del país, Luis Arce, la promulga, según un pronunciamiento difundido en la noche.

Los profesionales de la salud consideraron que la ley vulnera la Constitución boliviana «que garantiza la prestación de servicios privados de salud» y también es contraria a los estatutos y reglamentos de sus gremios.

Además sostuvieron que «en tiempos de pandemia» el Gobierno de Arce «no debería dictar medidas» sin el consenso ni la participación de los trabajadores de la salud.

También denunciaron que el Ejecutivo «pretende solucionar la emergencia sanitaria obligando» al personal de salud «a desempeñar sus funciones en condiciones inadecuadas».

La mayoría parlamentaria del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) aprobó el proyecto pese a las observaciones que hicieron las fuerzas opositoras Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos.

La oposición cuestionó, entre otros, que la ley apruebe las cláusulas de confidencialidad y reconocimiento de normativa extranjera para la compra de pruebas, vacunas, medicamentos, insumos, reactivos y tecnología, al considerar que eso restará transparencia a la gestión de la crisis sanitaria y podría dar paso a la corrupción.