Las autoridades sanitarias de Bolivia reportaron este lunes 60 fallecidos a causa de la covid-19, un nuevo récord diario en la segunda ola de la enfermedad que azota al país desde fines de diciembre.

El reporte diario difundido esta noche por el Ministerio de Salud da cuenta de estos nuevos decesos, con lo que la cifra acumulada es de 10.439 muertes desde marzo de 2020, cuando se detectaron los primeros casos de la covid-19 en territorio boliviano.

La cifra más alta de fallecidos en toda la pandemia se registró en septiembre pasado cuando el país atravesaba la primera ola, con 102 decesos en un día.

En esta jornada también se reportaron 1.464 nuevos contagios, con un acumulado de 218.299 casos positivos desde marzo pasado.

Las regiones de Santa Cruz y La Paz, las dos más pobladas, siguen encabezando los reportes de nuevos contagios, con 617 la primera y 430 la segunda.

Los casos positivos en las otras siete regiones bolivianas oscilan entre 18 y 153, según el reporte oficial.

Bolivia se encuentra desde fines de diciembre en una segunda ola de contagios del nuevo coronavirus con reportes que han vuelto a superar los 2.000 casos por día, algo que no ocurría desde julio y agosto del año pasado.

El rebrote ha dejado nuevamente en evidencia la precariedad del sistema de salud boliviano, con enfermos deambulando en busca de un espacio en los hospitales saturados otra vez y los médicos clamando por ayuda al verse rebasados.

Las autoridades continuaron en esta jornada con la inmunización al personal de la salud con las 20.000 vacunas rusas Sputnik V que arribaron al país la semana pasada.

Los colegios médicos de Bolivia suspendieron una huelga prevista para este lunes tras lograr un acuerdo con el Gobierno de Luis Arce sobre el proyecto de ley de «Emergencia Sanitaria» que se tramita en el Parlamento.

El acuerdo fue firmado esta noche entre el ministro de Salud, Jeyson Auza, y el presidente del Colegio Médico de Bolivia, Cleto Cáceres, quienes destacaron el diálogo llevado adelante para resolver el conflicto.

El Ejecutivo boliviano se comprometió a incluir en el proyecto las modificaciones que plantearon a varios artículos que rechazan los médicos.

El sector rechaza, entre otros, que la norma les prohíba hacer huelgas o protestas durante la declaración de emergencia sanitaria y la posibilidad de contratar médicos titulados fuera del país, lo que fue interpretado como la contratación de personal sanitario extranjero.

Se prevé que los cambios planteados por los médicos sean introducidos en el tratamiento de la norma en el Senado.