Bolivia cerró el 2020 con al menos 113 mujeres muertas víctimas de la violencia machista y registró dos nuevos casos al iniciar el nuevo año, según reportó la Fiscalía General del Estado.

Aunque la cifra de feminicidios en 2020 fue levemente inferior a los 117 reportados el año previo, la Fiscalía advirtió en un comunicado de que «existe un índice latente de hechos que causaron la muerte a mujeres que perdieron la vida de la forma más violenta».

La mayoría de estos sucesos se registraron en el departamento de La Paz, que tuvo 43 casos, mientras que el 62,1 por ciento de las víctimas fueron mujeres de entre 27 a 59 años.

La principal causa de muerte fue por traumatismo o golpe, seguida de asfixia y heridas por armas blancas o de fuego, detalla el comunicado.

Cincuenta y tres casos se registraron durante la cuarentena que rigió en el país entre marzo y agosto de 2020, 30 antes del confinamiento y otros 30 en los últimos meses del año.

De los 113 feminicidios, 12 tienen sentencia, 10 están con extinción por muerte del agresor, 65 en etapa preparatoria y con detención preventiva del agresor, 20 en etapa preliminar y 6 fueron rechazados, según la Fiscalía.

Esa entidad también reportó 51 infanticidios durante 2020, 22 de ellos ocurridos en la cuarentena.

La mayoría de estas muertes fue por asfixia, mientras que el 41 % de los niños fallecidos era menor de un año, detalló el Ministerio Público.

El fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, lamentó la situación de «vulnerabilidad» en que quedaron las víctimas al haber tenido que permanecer en casa durante la cuarentena junto a sus agresores.

«Las niñas, niños, adolescentes y mujeres han permanecido durante mucho tiempo en sus casas. Aquel lugar que debería ser el de mayor protección resultó ser el lugar donde recibieron todo tipo de violencia hasta, lamentablemente, encontrar la muerte”, cuestionó Lanchipa citado en el comunicado.

VIOLENCIA INCESANTE

En el primer día del nuevo año se reportaron dos casos de feminicidio, uno en el departamento norteño de Pando y otro en Santa Cruz, la mayor región boliviana.

La primera víctima fue una mujer de 26 años que fue a visitar en la Nochevieja a su concubino a la cárcel de la ciudad de Cobija, la capital pandina, y fue hallada muerta en su celda en la mañana del 1 de enero.

La mujer fue atacada con un arma blanca por su concubino, quien se quitó la vida tras cometer el delito, precisó la Fiscalía.

La segunda víctima, una mujer de 57 años, fue hallada muerta con «hundimiento del rostro y cráneo» en unos matorrales en el municipio cruceño de Montero.

El principal sospechoso es su concubino, quien fue detenido por antecedentes de otras agresiones contra la fallecida.

Bolivia tiene en vigor desde 2013 una ley que protege a las mujeres de todo tipo de violencia y castiga el feminicidio con treinta años de prisión, la pena máxima de la legislación boliviana.

Sin embargo, el reclamo constante de las organizaciones feministas es que la norma no se cumple plenamente por falta de recursos y personal especializado.