Cerramos el segundo trimestre, es tiempo de evaluación y perspectivas para América Latina y algunas economías seleccionadas.

América Latina, pronto a una sola velocidad

América Latina ha visto varios cambios en esta primera mitad del año, y sobre todo en el segundo trimestre.

Todavía recuerdo cuando con cierto optimismo se hablaba de una América Latina a dos velocidades. Una compuesta por países como Chile, Colombia y Perú, que tenían una institucionalidad fortalecida y economías relativamente abiertas, que formaban parte de la Alianza del Pacífico, y que habían vencido los problemas que la región había enfrentado en conjunto en los años 80, y otra como Venezuela, Argentina, Brasil, Bolivia, que tenían todo lo contrario, gobierno autocráticos, con serios problemas macroeconómicos, con serios cuestionamientos a su vocación democrático institucional, violaciones de derechos humanos, etc.

Hoy, en cambio, ya se puede hablar de una América Latina a velocidad de crucero hacia una nueva década probablemente como la de los años 80. América Latina ha perdido la luz a seguir de Chile, estamos perdiendo Perú, y también a punto de perder nada menos que Colombia.

Luego tal vez nos extenderemos sobre aspectos de más largo plazo. Volvamos al balance del segundo semestre.

Como no podía ser de otra manera, no se puede hablar de recuperación sin hablar de campañas de vacunación. Rápidamente: porcentaje de la población vacunada con dos dosis al 8 de julio.

Proyección de crecimiento de abril del FMI para la economía de América Latina para 2021: 64,6% del PIB.

Ecuador, cuidado con el gradualismo y la corrección política

Ecuador, por su lado, ha estrenado presidente. Guillermo Lasso, de la centro derecha ecuatoriana, ha empezado su mandato el 24 de mayo, y ha sido una muy buena noticia para la causa de la libertad en la región, aunque parece estar solo, si acaso Luis Lacalle Pou no lo acompaña. Llama la atención, pues, que no se haya observado algún gesto entre ambos hasta el momento, que sería bueno.

No obstante, llama la atención que Lasso no haya sido más ambicioso en aspectos económicos en las primeras semanas de gobierno, y que más bien se esté inclinando por el gradualismo que le garantizó el fracaso a alguien como Mauricio Macri en Argentina (aunque sin posibilidad de devaluar), que se haya inclinado por afirmar cosas como que no es de izquierda ni de derecha, o que se haya comprometido en abrir un ministerio de “equidad y género”.

Todavía es temprano evaluar a Lasso. Esperemos al menos que cumpla 100 días en su cargo.

Por lo demás, en el resto de la región sólo tenemos malas notas, lamentablemente.

Brasil, aún hay margen para las reformas

Brasil está haciendo cosas interesantes en materia económica (o las está retomando), como seguir privatizando sectores económicos clave, como el petrolero y el eléctrico; ha comenzado también a reducir impuestos, que es bueno hacerlo siempre, en cualquier momento y lugar, pero ha devaluado muchísimo, empieza a enfrentarse también a niveles muy elevados de inflación. El Banco Central ha incrementado tasas de manera agresiva, y todavía falta mucho por ver en esta materia. Solamente espero que por fin Paulo Guedes logre hacer la reforma de pensiones que ahora mismo está muriendo en Chile.

En el entretanto, creo que Bolsonaro será reemplazado, muy probablemente, por el retorno de nadie menos que el angelito incorruptible de Lula Da Silva en 2022, que está liderando encuestas. Es la típica historia de América Latina.

Proyección de crecimiento de abril del FMI para Brasil para 2021: 3,7% del PIB

Argentina, siempre puede se puede estar peor

Ya casi sobre el cierre del trimestre, concretamente el 25 de junio, el MSCI (que es una empresa que se dedica -entre otras cosas- a crear índices para que los fondos de inversión tengan un benchmark contra que compararse) decidió reclasificar a Argentina como mercado ‘standalone’ ante el deterioro del escenario económico general y la prolongada aplicación de controles de capital en particular. Esto ubica a Argentina entre países como Jamaica, Trinidad y Tobago, Zimbabwe, Líbano o Palestina, entre otros.

Como dice Fausto Spotorno, los fondos de inversión que se dedican a invertir en “países emergentes” son mucho más grandes que los de los llamados “países de Frontera”, que es una categoría menor, pero ahora Argentina se encuentra en una categoría todavía menor, es la categoría ‘standalone’. Los fondos que se dedican a invertir en esa categoría son muy pequeños primero, y suelen comprar cosas raras, muy raras, tan raras que no entran en ninguna categoría. Por lo tanto, habrá más vendedores que compradores de las acciones argentinas, o al menos esa es la idea.

Esto se traduce en que no sólo el gobierno, sino ahora también las empresas privadas, tendrán cada vez más difícil, sino imposible, conseguir financiamiento externo de cualquier tipo, ahora que lo necesita más que nunca en un escenario de urgencia por la pandemia.

Proyección de crecimiento de abril del FMI para Argentina en 2021: 5,8% del PIB

Chile, la extrema izquierda se consolida

En Chile no hay mucho qué hacer. Está condenado al camino que la extrema izquierda ha decidido de manera violenta desde finales de 2019. La Convención Constituyente para redactar una nueva Constitución arranca tan pronto como este 4 de julio.

Algunos como nosotros los bolivianos, ecuatorianos, venezolanos, sabemos cómo sigue la mano. Pronto empezará a discutirse el reglamento, y será el primer momento a partir del que se empezará a introducir trampas, respecto de cómo se vota, los temas a discutirse, comisiones, etc. Me da mucha pena que Chile finalmente haya empezado a atravesar tan peligroso camino, pero es así.

En el entretanto, en vez de concentrarse en esto, que es lo más importante, los políticos que podrían hacer algo al respecto ya están concentrados en las primarias para las elecciones generales del 21 de noviembre. Por ahora Joaquín Lavín, -de Chile Vamos, del que también es parte Sebastián Piñera, para que nos ubiquemos un poco- y el comunista Daniel Jadue lideran las preferencias en sus respectivas primarias. Es decir, no sería raro que dado el actual escenario, sean ellos quienes disputen la presidencia chilena hacia finales de año.

A diferencia del Perú, por ejemplo, del cual vamos a hablar en breve, no ha habido fuga repentina de depósitos ante el oscuro escenario de la coyuntura política. Entre otras cosas porque el sistema de AFPs estaba diseñado para evitar problema de este tipo, justamente. Es decir, las AFPs, que es donde está el grueso de los ahorros y el capital, tiene la posibilidad de invertir en el exterior. En todo caso, la salida de depósitos derivada del acecho de la extrema izquierda, ya salió hace mucho. En Perú, en cambio, los capitales han salido rajando a último momento, tal vez porque no esperaban que alguien como Castillo disputara la presidencia. Era lo menos probable.

Lo que sí está en discusión en Chile, es cómo la parte del capital privado en forma de empresas o en bienes raíces, se va liquidando poco a poco. No es tan fácil para una familia con alto patrimonio vender una casa o varias casas, o para una empresa empezar a desinvertir hoy, y simplemente irse.

Es decir, el capital financiero ya ha ido abandonando Chile ni siquiera desde 2019, sino desde que Bachelet empezó a realizar reformas e incrementar impuestos en 2015. Ahora hay que ver qué se hace con el capital real, con los activos reales de quienes más tienen. Ese es el mayor desafío ahora mismo en Chile, el de tomar decisiones de ese calibre. Sería un enorme error, en todo caso, esperar un milagro ante la Convención Constituyente y que la nueva constitución no termine siendo un instrumento de acumulación de poder como en Venezuela, o que el referendo eventual la termine rechazando. Las probabilidades de que suceda esto son realmente mínimas.

Proyección de crecimiento de abril del FMI para Chile en 2021: 6,2% del PIB

Colombia, al borde de arruinarlo todo

Es una fortuna que no hayan logrado tumbar a Duque. Intentó introducir una reforma impositiva que buscaba beneficiar a los más pobres con un principio de redistribución. Se equivocó groseramente no sólo con la idea de incrementar impuestos y no recortar el gasto, sino además en el momento y la manera en que pretendió hacerlo. Fue el motivo ideal que la extrema izquierda -organizada desde La Habana y sobre todo la muy cercana Caracas- estaba esperando para armar el tipo de revueltas que sobre todo Chile vivió desde finales de 2019 con el incremento del pasaje de metro.

Como digo, es una fortuna que Colombia no haya perdido a Duque, pero al mismo tiempo, nada dice que no vaya a suceder de nuevo. Tal vez el movimiento que trata de liderar Gustavo Petro se haya debilitado por ahora, pero plata para estas cosas nunca les falta. Veremos que sucede, pero Colombia necesita mucho de un liderazgo firme, que hable fuerte y claro, pero además que entienda que hay valores que defender, o será definitivamente la plaza más importante que la causa de la democracia y la libertad terminará haya perdido en América Latina, porque también es una plaza muy importante de EEUU, y si la pierde será en favor no sólo de Petro o Diosdado y Maduro en Venezuela, sino de Cuba, Irán, China, Rusia, etc.Veremos qué sucede todavía, pero hay que mantenerse en alerta, porque con seguridad que esto no ha terminado.

En el entretanto, y para reducir el margen de maniobra que Duque tiene ahora, Standard & Poor’s rebajó la calificación del grado de inversión de Colombia en mayo, y el primer día de julio también lo hizo Fitch, redujo la calificación desde BBB- hasta BB+, concretamente por el aumento del déficit fiscal, la deuda pública y la incertidumbre sobre la evolución en el mediano plazo tras el choque que provocó el COVID-19 en su economía y finanzas, aunque también revisó la perspectiva de la calificación de negativa a estable.

Proyección de crecimiento de abril del FMI para la economía de Colombia en 2021: 5,1% del PIB.

Perú, la extrema izquierda al acecho

Perú, de igual manera, está sucediendo algo que ya sabemos. Pedro Castillo es otro comunista radical apoyado por el eje Teherán, Caracas, La Paz, La Habana, etc. Todavía no está claro qué ha pasado, si realmente ha habido fraude, pero todavía no tenemos presidente en Perú. En el entretanto, y como habíamos adelantado, el sol peruano ha ido cayendo con fuerza ya con las encuestas de primera y segunda vuelta, así como los resultados de las últimas semanas, y más aún con toda la incertidumbre que rodea las decisiones que podría empezar a tomar Castillo desde el primer día, si efectivamente termina siendo presidente. Por ahora ha querido bajar el tono diciendo que no va a intervenir en el Banco Central, que no empezará con expropiaciones al estilo Hugo Chávez, etc. pero con todo lo visto en la primera versión de su propuesta, de quiénes está rodeado, quiénes le han manifestado apoyo en la región, nada bueno puede salir de esto.

Proyección de crecimiento de abril del FMI para la economía global para 2021: 8,5% del PIB.