Canadá llegó a un acuerdo con la empresa estadounidense Novavax para producir internamente su vacuna contra la covid-19 ante las dificultades que está teniendo para recibir las dosis que ha contratado con las farmacéuticas Pfizer y Moderna y la amenaza de la Unión Europea (UE) de controlar las exportaciones de vacunas producidas en territorio europeo.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, anunció este martes durante una conferencia de prensa que Canadá firmó un memorándum de entendimiento con Novavax para producir su vacuna contra la covid-19 en Montreal a partir de este verano y una vez que las autoridades sanitarias aprueben el medicamento de la compañía estadounidense.

Precisamente Novavax remitió su vacuna al Ministerio de Sanidad de Canadá para obtener la aprobación para su distribución y uso en el país. De momento, Canadá sólo ha aprobado el uso de las vacunas de Pfizer y Moderna.

Aunque Trudeau no se refirió a la amenaza de que la UE limite la llegada de vacunas producidas por Pfizer en su planta de Bélgica, el primer ministro afirmó que Canadá necesita «tanta capacidad doméstica para la producción de vacunas como sea posible».

Pero Trudeau insistió que ha recibido garantías verbales de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de que las medidas de transparencia europeas «no interferirán con los envíos destinados a Canadá» pero se mostró evasivo a la pregunta de por qué Canadá no ha obtenido esas garantías europeas por escrito.

Pfizer suspendió la semana pasada el envío de vacunas a Canadá por problemas de producción en su planta belga mientras que Moderna también ha reducido el número de dosis que en principio se había comprometido a enviar al país, lo que ha causado una tormenta política en Ottawa, con los partidos de la oposición acusando a Trudeau de falta de previsión.

A pesar de los problemas de suministro de las vacunas aprobadas, el primer ministro canadiense insistió hoy en que para finales de marzo, 3 millones de canadienses habrán sido vacunados con la covid-19 y que para septiembre, todos los habitantes del país que quieran el inyectable lo habrán recibido.

«A medida que vemos la aparición de nuevas variantes y de nuevos virus en todo el mundo, no sabemos como será el futuro en uno, dos o tres años. Pero lo que está claro es que Canadá estará desarrollando la producción doméstica además de todos los contratos firmados».

La vacuna de Novavax, que está basada en proteínas y cuenta con una eficacia del 89,3 % según los datos de las pruebas clínicas realizadas, será producida en las instalaciones que el Consejo Nacional de Investigación (NRC) de Canadá tiene en Montreal.

El año pasado, Trudeau anunció una inversión de 125 millones de dólares canadienses (97,5 millones de dólares estadounidenses) en NRC para permitir la producción de alrededor de 2 millones de dosis de vacuna al mes.

Trudeau también anunció acuerdos con otras dos compañías canadienses para la producción de vacunas y tratamientos monoclonales contra la pandemia. El primer acuerdo es con Precision Nanosystems para ampliar la producción de vacunas basadas en el ácido ribonucleico y futuras medicinas genéticas. El segundo es con Edesa para la creación de tratamientos con anticuerpos monoclonales para combatir el síndrome respiratorio grave.