Centenares de comerciantes salieron este jueves a las calles de Bogotá para protestar contra las medidas de la Alcaldía para contener la pandemia del coronavirus y pedir, entre otras cosas, que les permitan volver a trabajar a las horas que solían hacerlo antes de la llegada del covid-19 hace casi un año.

Los manifestantes trabajan en los «Madrugones», como se conoce en Colombia a los comercios mayoristas que abren sus puertas a la 1.00 de la madrugada y cierran a las 9.00 de la mañana, algo que desde hace meses no hacen por las restricciones impuestas por las autoridades de la capital colombiana.

«Estamos manifestándonos porque nos han asignado unos horarios que son contraproducentes para nuestra actividad. Nosotros somos, como lo dice nuestro nombre, ‘madrugones'», expresa a Efe Mario Suavita, representante del colectivo «Madrugones Unidos» que trabaja en el centro de Bogotá desde hace unas cuatro décadas.

Como en protestas anteriores, los comerciantes vestían de negro y llevaban carteles con mensajes como «Estamos al borde de la quiebra, esos horarios van a acabar con nuestra actividad».

UNA BANDERA GIGANTE DE COLOMBIA

En la carrera Décima, donde está ubicada la zona de San Victorino y en la que trabajan los vendedores de los «madrugones», los manifestantes cargaron tres telas gigantes: una amarilla, otra azul y la última roja y formaron una bandera de Colombia de más de 100 metros de largo.

Igualmente, algunos manifestantes entregaron rosas a los policías que estaban cuidando la protesta en son de paz.

Según Suavita, la idea de la protesta es convencer a las autoridades de volver a abrir en los horarios normales y dice que de hacerlo estarían provocando menos aglomeraciones porque en ese lapso no coincide con el de trabajo del resto de comerciantes del sector.

«Si trabajamos de 10.00 de la mañana a 5.00 de la tarde vamos a trabajar con todo el comercio y vamos a generar más caos», afirmó y explicó que el horario no les sirve porque sus «compradores vienen de otras ciudades de Colombia, ellos no pueden llegar a las 10.00, ellos llegan en la madrugada».

Esto porque en muchas casos los compradores van a los «madrugones» y luego se devuelven a sus pueblos el mismo día para tratar de venderlos.

En ese sentido, Suavita afirma que son decenas de miles de personas las afectadas porque, además de los expositores en las bodegas, también trabajan allí «los que surten alimentos, las cafeterías».

«Somos comerciantes, confeccionistas, que queremos trabajar para el sustento diario, no le estamos haciendo daño a nadie», puntualizó.

Al respecto el secretario de Gobierno de Bogotá, Luis Ernesto Gómez, aseguró: «Escuchamos las propuestas de comerciantes del ‘Madrugón’ de San Victorino que permitan que la feria comercial pueda funcionar sin generar grandes aglomeraciones».

«Estamos concertando una solución de horarios y logística que les permita volver a partir del próximo miércoles», afirmó.