En cumplimiento al Decreto Supremo 4196, a partir de las 00.00 de este viernes  se cerraron las fronteras en todo el país y para tal efecto serán las unidades militares acantonadas en los puestos fronterizos las que harán cumplir esta disposición gubernamental.

De acuerdo con el artículo 8 de dicha norma, el cierre de fronteras se extenderá hasta el 31 de marzo. No incluye a los ciudadanos bolivianos y residentes que retornen a territorio nacional, quienes deberán cumplir el protocolo y procedimientos del Ministerio de Salud.

También se exceptúa el ingreso de personas pertenecientes a misiones diplomáticas, misiones especiales “y/u organismos internacionales.

Asimismo, conductores del transporte internacional de carga y mercancías, mismos que deberán cumplir el protocolo y procedimientos del Ministerio de Salud”, refiere.

El ministro de Defensa, Luis Fernando López, hizo una inspección a los principales puntos fronterizos del oriente boliviano y demandar el compromiso necesario para cumplir con esta cruzada a nivel nacional.

El miércoles estuvo en la localidad de Guarayamerín, donde junto a sus colaboradores y jefes militares verificó el cumplimiento de la emergencia sanitaria y confirmó que no se estaría dando cumplimiento a las disposiciones gubernamentales.

“No nos sirve de nada estar desde las seis de la tarde hasta las cinco de la madrugada encerrados cuando por aquí pasa quien le da la gana (…). Este es un chiste como frontera, cómo puede ser que sean tan panchos”, expresó la autoridad en un puesto de frontera de Guayaramerín. También estuvo en Riberalta para coordinar las medidas a tomar por la emergencia sanitaria.

Ayer visitó las localidades fronterizas de Puerto Quijarro y  Puerto Suárez, donde inspeccionó el puesto fronterizo Carmen de Frontera.

En una reunión con representantes de organizaciones sociales y autoridades de la región, insistió que las fronteras deben convertirse “en la barrera” que contenga al coronavirus. Dijo que se requiere coordinación y el concurso de las instituciones, autoridades locales y población para extremar todos los esfuerzos y no bajar los brazos contra el virus con disciplina y constancia.

Reconoció las labores de patrullaje y resguardo de efectivos militares y policiales, por lo que  recordó que entre las 18.00 y las 05.00, en cumplimiento del Decreto Supremo 4196, se prohíbe el tránsito de vehículos y personas.

El martes 17 de marzo, el gobierno de la presidenta Jeanine Áñez dispuso restricciones para la población con el propósito de contener el avance del virus, que a la fecha tiene a 15 bolivianos bajo vigilancia médica. La disposición gubernamental se apoya en el Decreto Supremo 4196, en el que se hacen conocer las disposiciones sobre las prohibiciones y controles que efectuará la fuerza pública y las Fuerzas Armadas.

El ministro López, que se reunió con autoridades locales de Guayaramerín, Riberalta y Puerto Suárez, manifestó que la eficacia para los patrullajes es la coordinación entre autoridades.

También expresó su preocupación ante la falta de medidas de prevención en Brasil por la emergencia del COVID-19.

“Ese es un grave problema para nosotros, en fronteras con Brasil estamos tremendamente preocupados, tenemos un país vecino, enorme e importante para la economía, para las relaciones bilaterales, pero no está haciendo esfuerzos como nosotros en implementar medidas para evitar la propagación de la pandemia”, enfatizó.

La autoridad también alertó a los representantes de organizaciones sociales y autoridades de Puerto Suárez que en  Puerto Belo, en la frontera con Brasil a 90 kilómetros de Río Branco, se detectaron tres casos, por lo que se determinó dar cumplimiento a la prohibición del ingreso de extranjeros a Bolivia.

Asimismo, demandó de las autoridades ediles el apoyo para el despliegue de la tropa con alimentos y gasolina.

 

Texto de Gonzalo Pérez Bejar para Periódico Bolivia