Las marcas cosméticas que producen maquillaje y productos para el cuidado de la piel y el cabello libres de crueldad y veganas no son algo nuevo, pero el interés alrededor de ellas ha ido en ascenso en los últimos años. El consumidor actual no busca simplemente un producto por estética o función, también busca que lo que usa sobre su cuerpo sea de origen ético y que no provenga del sufrimiento o depredación del medio ambiente. Utilizar productos de cuidado personal libres de crueldad y/o veganos es beneficioso para nosotros y para el medio ambiente y eso es lo que vamos a explorar hoy.

Cruelty Free o libre de crueldad significa que los productos y sus ingredientes no son testeados en animales y que la marca no vende en los mercados que exigen todavía este tipo de tests, por ejemplo, China. Esto no significa que los productos no contengan entre sus ingredientes derivados animales como la miel, el carmín o el colágeno entre otros. La certificación Cruelty Free es otorgada en todos los casos una organización internacional como Leaping Bunny entre varias otras y en Sudamérica, la ONG Te Protejo.

Por otro lado, los productos veganos no contienen ningún tipo de derivado animal. Los ingredientes provienen de origen vegetal, por ejemplo, el colágeno de origen animal es reemplazado por proteína de soya. Sin embargo, un producto vegano no garantiza ser cruelty free ya que puede pertenecer a una marca que venda en los mercados antes mencionados. Esta es una situación muy rara, pero es importante definir que cruelty free no es automáticamente vegano y viceversa.

Los beneficios

Una marca libre de crueldad y/o vegana tiene una plataforma para concientizar y educar sobre la empatía con los animales, la ética comercial y ambiental, sin dejar de lado ofrecer excelente calidad al mercado.

La cosmética amigable con los animales desarrolla productos sin sustancias químicas peligrosas que puedan causar dolor y daños a la salud de animales y humanos. Esto al mismo tiempo que evita la contaminación del planeta, promueve la investigación y adelantos tecnológicos como la experimentación en tejidos artificiales, programas computarizados y otras simulaciones que hacen del testeo en animales, algo obsoleto.

Apoyar mediante el consumo

Como consumidores tenemos el poder de votar con nuestras decisiones de compra. Elegir una marca libre de crueldad o vegana sobre otras envía un mensaje que cada vez es más claro. Muchas marcas, escuchando al mercado, están dejando atrás el testeo en animales, replegando sus productos de mercados que los exigen e incluso ampliando su línea vegana. La esperanza es que pronto, las pruebas en animales sean erradicadas y los ingredientes nocivos que las hacen “necesarias” no sean utilizados.