Nadie dice nada de la COVID-19 y la vacunación en los niños, puesto que que la vacunación en adultos ha sido muy lenta.

Los niños de 0 a 14 años representan aproximadamente el 30% de la población de Bolivia. Es decir, casi uno de cada tres personas. Así que, incluso si casi todos los adultos nos vacunamos, tendremos un gran porcentaje de la población sin ninguna protección.

¿Por qué no vacunan a los niños?

Los niños no están siendo vacunados porque no se habían probado las vacunas en ellos y no se sabía si eran seguras o eficaces. Sin embargo, la investigación en esta área avanza a pasos agigantados. Muy pronto tendremos noticias de la aprobación de las vacunas para niños mayores de 12 años.

La razón por la que no se hicieron estas pruebas antes, es porque a los niños les da la COVID-19 de manera muy leve y la mayoría ni siquiera tienen síntomas, por lo que no ha sido una prioridad el vacunarlos lo más rápido posible.

El riesgo para los niños es muy diferente en función de si se trata de un niño de 6 años o de uno de 16 años. Los niños menores de 10 años son de bajo riesgo de infectarse o de tener síntomas si se infectan, pero cuando hablamos de adolescentes mayores, los riesgos son casi iguales a los de la edad adulta.

Aunque los niños de menor edad tienen menos riesgo de enfermarse, hay algunos que desarrollan una enfermedad inmunológica muy grave y pueden morir. El riesgo de muerte es de aproximadamente del 0,05%.

Los niños tienen menor riesgo de contagio

El objetivo actual de la vacunación es concentrarse en las personas que se enferman más, y así evitar la sobrecarga de los hospitales. Las estadísticas muestran que los niños no son los que más se contagian.

Los niños menores de 10 años, es decir los que están en la primaria del colegio, transmiten el virus con la mitad de la eficiencia que los adultos, o incluso menos. Eso cambia a medida que el niño es mayor y ya está en la secundaria.

Algo sucede con ellos a partir de los 12 años, hay un cambio de algún tipo y comienzan a transmitir la enfermedad y comportarse como adultos. No se sabe por qué sucede esto, es posible que sea porque a los adolescentes simplemente socializan más.

Lo que sí sabemos es que la ventaja de la baja transmisión es solo para los niños menores. Todavía no se tiene claro por qué los niños menores transmiten menos la enfermedad.

COVID-19 y la vacunación en los niños: un problema a largo plazo

El no vacunar a los niños de forma temporal, no es un gran problema, pero si lo vemos a largo plazo si lo es. Para alcanzar la inmunidad de rebaño, es decir, para llegar al punto en que el virus se quede sin personas para infectar, se debe vacunar mínimamente al 70 u 80% de la población.

Si tenemos en cuenta que los niños menores de 14 años son un 30% de la población boliviana entonces, aunque todos los adultos se vacunen (lo que parece muy poco probable), no detendremos el virus por completo hasta que se detenga su circulación, y hasta que se evite que los niños lo propaguen.

Ya muy pronto se aprobarán las vacunas para niños de 12 años o más. Ya se sabe cómo funcionan las vacunas en esos niños. También ya se está comenzando a estudiar las vacunas en niños menores de 12 años.


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