Se viene una nueva ola de COVID-19 a Bolivia y no podremos evitarla porque el virus sigue circulando y no hay una inmunidad suficiente en la población como para que no se produzcan repuntes en los contagios a consecuencia de la interacción entre las personas.

Hasta el momento no sabemos cuál es el impacto de las nuevas variantes del virus en la población boliviana; tampoco sabemos cuál son sus grados de contagio y peligrosidad.

Se deben implementar laboratorios que identifiquen las variantes y nos ayuden a saber si ha cambiado el patrón epidemiológico del virus.

Quienes reciben la primera dosis de la vacuna no están protegido todavía. La protección completa aparece hasta que haya transcurrido dos semanas después de la aplicación de la segunda dosis.

Una actitud laxa tras recibir la vacuna puede dar lugar a que haya más contagios entre la población vacunada.

«No va pasar nada»

Actualmente estamos viviendo una especie de crisis emocional que ha llevado a muchas personas al no importismo, provocando que haya aquellos no tienen el más mínimo cuidado e interés de proteger a los demás.

El comportamiento de un gran segmento de la población, que está cansado del encierro, y que no ven señales claras por parte de las autoridades, es de indiferencia y hasta displicencia.

Las personas que no han tenido episodios cercanos dramáticos acerca del virus, el contagio o la muerte, piensan que esto no es tan grave y que no les va a pasar nada; peor aún si ven que muchos políticos o autoridades de gobierno no usan barbijos. El mensaje que perciben genera evaluaciones equivocadas acerca del virus.

La manera en la que se multiplica el contagio ya es para todos conocida, sin embargo, hay quienes están dispuestos a correr el riesgo. El plan de vacunación no frenará esta ola porque es lento y ha llegado a un porcentaje muy pequeño de la población.

Es importante seguir haciendo pruebas de COVID-19 y que sean sin costo, para que se realicen a los casos asintomáticos puesto que son los responsables de la mayoría de los contagios.

La nueva ola de COVID-19: Cómo cuidarse

Todos debemos ayudar a que la ola que se viene sean menos grave que la anterior. Sabemos que las medidas más efectivas para cortar con la cadena de contagios son:

  1. Utilizar barbijos: que cubra la nariz y la boca, y asegure por debajo del mentón.
  2. Mantenerse a 2 metros de distancia (aproximadamente 2 brazos extendidos): recuerde que las personas que no tienen síntomas pueden propagar el virus
  3. Evitar las grandes aglomeraciones y los espacios mal ventilados: especialmente los espacios cerrados donde no hay circulación de aire fresco del exterior, como restaurantes, bares, gimnasios o cines.
  4. Lavarse las manos frecuentemente: con agua y jabón por al menos 20 segundos, en particular después de haber estado en un lugar público. Si no puede lavarse las manos, use alcohol en gel.
  5. Evite viajar si no es necesario.

Ya hemos vivido 1 año de pandemia que se ha llevado muchas vidas. Viene una nueva ola que podría multiplicar los daños. Más vale que seamos conscientes de ello, antes de sufrir las consecuencias.


Este consejo llega a usted gracias a Santé Plus, la primera bebida funcional perfecta en la dosis perfecta.