El ministro de Salud, Edgar Pozo, informó este sábado que se dispuso que las instituciones públicas y privadas tienen la obligación de exigir a sus empleados que cumplan con el uso del barbijo y el lavado de manos con jabón para evitar la proliferación de casos de COVID-19.

«Toda institución pública del Estado o privada debe establecer que sus empleados obligatoriamente deban portar los mecanismos protección, barbijo. Tienen que tener facilidades de acceso a lavamanos con jabón y hacer que sus empleados utilicen estos dos elementos, agua y jabón», manifestó en una conferencia de prensa.

El titular en Salud recomendó que el lavado de manos se realice múltiples veces durante las horas de trabajo.

«Eso es lo que tienen que hacer las empresas públicas (y privadas), facilitar que el trabajador tenga agua, jabón y barbijos», reiteró.

La autoridad gubernamental dijo que se precisa reforzar el cumplimiento de ambas medidas de bioseguridad porque el COVID-19 está «difundiéndose de manera exponencial» en todo el país.