La región del Chaco y sus municipios están entre las nueve jurisdicciones de Bolivia con altos índices de transmisión vectorial de chagas, una situación histórica que no se logra revertir hasta la fecha.

Según el Ministerio de Salud, en los últimos años se logró una diminución del 55 por ciento de infestación de vivienda nacional al 1,4 por ciento. Sin embargo, se tiene falencias en algunas zonas.

La región del Chaco y sus municipios están entre las nueve jurisdicciones de Bolivia con altos índices de transmisión vectorial de chagas, una situación histórica que no se logra revertir hasta la fecha.

Según el Ministerio de Salud, en los últimos años se logró una diminución del 55 por ciento de infestación de vivienda nacional al 1,4 por ciento. Sin embargo, se tiene falencias en algunas zonas.

Una de las últimas investigaciones reveló que el Chaco tarijeño, específicamente en  Yacuiba, la tasa de infestación es del 17 por ciento, superior a los datos nacionales. Esos datos movilizaron al sector salud en todos los niveles, sin embargo, los esfuerzos no fueron suficientes y aún se trabaja para revertir esa situación.

Bolivia históricamente fue afectada por el chagas, pues, de un total de 339 municipios que tiene, 154 fueron endémicos. Actualmente, 44 de ellos distribuidos en La Paz y Potosí fueron certificados como libres de la transmisión vectorial de Triatoma Infestans (vinchuca) en el intradomicilio en los años 2011 y 2012, respectivamente. Otros 19 más son candidatos para recibir esa certificación, distribuidos en los departamentos de Cochabamba, Tarija y Chuquisaca.

La ministra de Salud, Gabriela Montaño, explicó que el reconocimiento de la Organización Panamericana de la Salud  (OPS) a Bolivia es fundamentalmente por quienes lucharon todos los días contra ese mal. El Programa Chagas y sus técnicos, los gobiernos municipales y el Servicio Departamental de Salud, pero fundamentalmente de la población que se compromete a cambiar sus formas de vida. Pero hay que trabajar en las demás regiones.

Artículo escrito por Daniel Rivera para El País de Tarija