Los médicos bolivianos evaluarán si asumen nuevas medidas de presión para conseguir la anulación de la ley de «Emergencia Sanitaria» ante la covid-19 a más de una semana de un paro del sector con marchas y protestas esporádicas.

El paro «termina hoy» el Consejo Nacional de Salud (Conasa), que se reunirá en la ciudad de Santa Cruz, «verá la posibilidad o no de la continuidad de las medidas de presión», manifestó el dirigente del sector de la salud, Edgar Villegas.

Justamente esta semana, algunos centenares de médicos realizaron una nueva movilización que atravesó algunas calles del centro de La Paz hasta llegar a las puertas del Ministerio de Salud donde levantaron críticas a la ley seguidos de pedidos de renuncia del ministro de Salud, Jeyson Auza.

«Los profesionales en salud estaremos en las calles para que el Gobierno nos convoque para elaborar en forma conjunta una nueva ley», mencionó Villegas.

El paro ha tenido un efecto limitado que ha sido reconocido por los propios dirigentes del sector de sanidad que han mencionado que se ha dado prioridad a la salud de la población ante la todavía alta demanda de atención por pacientes que padecen la covid-19.

En varios casos, los servicios médicos se han mantenido y las protestas se han limitado a únicamente algunas horas específicas, incluso, desde el partido de Gobierno, el Movimiento al Socialismo (MAS), se ha destacado la labor de «médicos patriotas» que no se han sumado a la protesta.

Sobre las disposiciones establecidas en la nueva ley, el sector médico se opone a las restricciones a la protesta, la posibilidad de contratación de médicos extranjeros, además de la confidencialidad que la norma otorga a los procesos de contratación de bienes y servicios, mientras rija la declaración de emergencia.

El Gobierno boliviano ha comenzado ya la inmunización masiva del resto del personal en salud y los enfermos considerados crónicos como los que padecen cáncer o enfermedades renales tras la llegada de 500.000 dosis de la vacuna china Sinopharm con pedidos para que los médicos dejen el paro y comiencen a vacunar.

No obstante, los médicos movilizados han cuestionado la supuesta falta de un plan de vacunación consensuado con el sector y han señalado al Gobierno de intentar hacerlos responsables en el caso de alguna falla a causa de esto.

Bolivia atraviesa el descenso de contagios del segundo pico que comenzó en diciembre que llegó a superar los 2.000 casos reportados por día a alrededor de los mil de las últimas jornadas.

Desde la detección de los primeros contagios en marzo del año pasado se han cuantificado 11.577 decesos y 246.822 casos confirmados de la enfermedad.