La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) propone reformas estructurales en siete áreas fiscales para salir de la crisis económica con sostenibilidad y proyección hacia el siguiente decenio.

La primera reforma está orientada a la Constitución Política del Estado (CPE); le sigue el sistema regulatorio; en el ámbito financiero; y el ordenamiento tributario.

El quinto ajuste estructural debe darse también en la normativa laboral; luego, en el ámbito institucional; y la séptima reforma en el sector productivo.

Con estos cambios estructurales, la CEPB busca generar condiciones para la cooperación financiera, la competitividad y modernización de las instituciones estatales, además de fortalecer a la pequeña y mediana empresa.

Este planteamiento fue manifestado en el webinar denominado «Bolivia El País que Queremos Construir-Agenda de Inversión Privada 2030», realizado por la Confederación de Empresarios de Bolivia (CEPB), en un ciclo de 14 encuentros sectoriales virtuales.

El presidente de la CEPB, Fernando Barbery, afirmó que los alcances del diagnóstico abren el diálogo para diseñar la agenda productiva que debe encarar el país en el próximo decenio.

«No hay reactivación ni progreso posible sin la visibilización y sin participación de la inversión privada. Nuestro país atraviesa por un derrotero especialmente complicado. Nuestro país necesita de esta colaboración imprescindible y de esa vocación importante que sólo el sector privado puede proporcionar», destacó.

En ese sentido, afirmó que ante el «certero impacto del coronavirus» ningún país puede desconocer el aporte vital de la inversión privada para la economía; por tanto, Bolivia debe apelar a la empresa privada para abrir mejores posibilidades a la inversión.

Barbery precisó que con esta estrategia, el sector privado apunta a generar condiciones para fortalecer los sectores de hidrocarburos, minería, industria, energía, litio, turismo, agroindustria e innovación tecnológica.

La agenda de la CEPB propone, para la pequeña y mediana empresa, movilizar 15.000 millones de dólares en inversión pública y privada, nacional y extranjera orientados a impulsar el empleo y proyectos estratégicos.

Según cálculos de la CEPB, el impacto de esta inversión permitirá abrir tres millones de nuevas fuente de trabajo de calidad, además de duplicar los aportes al Sistema Integrado de Pensiones (SIP) y mejorar su rentabilidad al 6%.

El presidente de la Comisión Económica de la CEPB, Guillermo Pou Mont, afirmó que Bolivia no tiene una agenda pendiente, sino «todo está por hacerse», donde la empresa privada es la herramienta.