Una veintena de ex jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica señalaron este viernes que ni la Organización de Estados Americanos (OEA) ni su secretario general, Luis Almagro, interfieren en la política interna de Bolivia, sino que buscan resguardar la democracia en ese país tras el llamado «golpe de estado».

Los exmandatarios reunidos en la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) negaron la intromisión de Almagro, quien pidió, entre otras cosas, la libertad de la expresidenta interina boliviana Jeanine Áñez, recluida preventivamente en una cárcel en La Paz.

Su recomendación «puede ser interpretada como una interferencia en asuntos internos solo por quienes se separan de las exigencias superiores de la democracia y el respeto a los derechos humanos», expresaron en una declaración firmada por 23 expresidentes.

Áñez y los miembros de su Gabinete son acusados de «sedición y terrorismo» durante la crisis de 2019 tras las elecciones fallidas que derivaron en la renuncia de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia, que el actual presidente, Luis Arce, considera un «golpe de Estado».

El Gobierno de Arce ha calificado de «injerencia» los pronunciamientos de la OEA y de países como Brasil, Estados Unidos y Chile sobre la situación jurídica de las exautoridades.

La exgobernante interina fue aprehendida el pasado 13 de marzo, lo mismo que sus exministros Álvaro Coímbra y Rodrigo Guzmán.

«Ningún Estado ni Gobierno puede tremolar la bandera de la soberanía ante situaciones que comprometan los estándares democráticos y las garantías de los derechos humanos», subrayan los expresidentes, entre ellos, el boliviano Jorge Quiroga (2001-2002).

En marzo pasado, la OEA manifestó su inquietud «ante el abuso de mecanismos judiciales» que considera «se han transformado en instrumentos represivos del partido de Gobierno» en Bolivia.

Días después, el Parlamento Andino rechazó la «intromisión» en los asuntos internos de Bolivia de la OEA al considerar que «sienta un peligroso precedente para una organización creada con el propósito de buscar consenso, fomentar el diálogo interamericano y la solución pacífica de controversias en el continente».

Igualmente criticó a Almagro, y lo acusó de «una intromisión en asuntos internos del Estado» boliviano al proponer, entre otras cosas, crear una comisión internacional para investigar supuestas denuncias de corrupción en el país y reformar su sistema jurídico.

Áñez está detenida mientras se lleva a cabo la investigación por el caso conocido como «golpe de Estado».

La declaración fue firmada también por los expresidentes Osvaldo Hurtado y Jamil Mahuad, de Ecuador, y César Gaviria, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, de Colombia.

De igual forma por el expresidente José María Aznar (España), Mauricio Macri (Argentina), Eduardo Frei (Chile), Luis Alberto Lacalle y Julio María Sanguinetti (Uruguay) y Jun Carlos Wasmosy (Paraguay).

Así mismo la suscribieron Nicolás Ardito Barletta, Mireya Moscoso y Ernesto Pérez Balladares (Panamá) y Óscar Arias, Rafael Ángel Calderón, Laura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez (Costa Rica), entre otros exmandatarios.