El secretario de Salud de la Gobernación, Joaquín Monasterio, manifestó que Santa Cruz está viviendo un momento, más que crítico, dramático ante el crecimiento exponencial de los casos de Covid-19 en el departamento, especialmente en la capital de Santa Cruz de la Sierra, dándose la misma situación del pico más alto de contagios y de fallecidos registrados en julio del año pasado con la primera ola, cuyas cifras se están superando en enero, situación que no va a mejorar si no se toman medidas para enfrentar esta pandemia.

Y para tener éxito en el control de este segundo brote se necesita de la dotación de recursos humanos en los hospitales, ya que actualmente se vive una crisis en el Hospital de Niños y el Oncológico, que están prácticamente cerrados, y se necesita utilizar los recursos remanentes del SUS para la contratación de personal de salud.

“Los hospitales están en un colapso total. Es urgente que se tome la medida de dotarnos de recursos humanos, aparte de la contratación de la Gobernación con esos escasos recursos del SUS, el Gobierno nacional debe dotarnos de ítems, porque es urgente la situación de atención de los pacientes que se están muriendo en los hospitales, en las puertas de los hospitales porque no hay capacidad de atención en los servicios de terapia intensiva, y eso es lo más urgente para nosotros”, exclamó Monasterio.

Con respecto a la estrategia del Gobierno Nacional, de realizar pruebas rápidas para el diagnóstico del Covid-19 de manera masiva, calificó que ello permite cortar la transmisión del virus y llevar a cabo el aislamiento, tratamiento y control, dentro de la cual Santa Cruz recibió un lote de pruebas rápidas de parte del presidente del Estado Luis Arce, que servirán para realizar la vigilancia activa, tarea que se realizará conjuntamente con los gobiernos municipales, como segundo pilar están las vacunas, que serán aplicadas en adelante.

Sin embargo, el problema serio que tiene Santa Cruz es la falta de capacidad en la atención en los hospitales de segundo y tercer nivel, especialmente en los que cuentan con servicios de terapia intensiva, los cuales están absolutamente colapsados y saturados a causa del rebrote de la pandemia, que conlleva a que los pacientes no puedan ser atendidos por falta de personal.