El vocero presidencial, Jorge Richter, informó este miércoles que el Gobierno evalúa posibilidades para levantar la reserva al presupuesto designado por Bolivia en la adquisición de 5,2 millones de dosis de la vacuna Sputnik-V. Dijo que todo depende de un acuerdo con Rusia.

Explicó que el centro Gamaleya, creadora de la vacuna, puso como condición para la distribución de las dosis la inclusión de confidencialidad en los contratos y que el Estado lo reconoció mediante el Decreto Supremo 4432 que autoriza a las entidades competentes la contratación directa de vacunas, pruebas diagnósticas, medicamentos, dispositivos médicos, insumos, reactivos, equipamiento médico, así como otros bienes, obras y servicios para la contención, diagnóstico y atención de la COVID-19.

«Estamos viendo, con la contraparte a la que le hemos comprado las vacunas, qué posibilidades podemos encontrar para que nos permitan levantar esa cláusula de confidencialidad. No tenemos ningún inconveniente en que si logramos tener este acuerdo comunicar aquellos datos que se mantienen en reserva», indicó el Vocero Presidencial.

El miércoles 30 de diciembre, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce Catacora y el ministro de Salud y Deportes, Edgar Pozo Valdivia, fueron parte de la suscripción del contrato de suministro que se realizó en la Casa del Pueblo, entre la Central de Abastecimiento y Suministros en Salud (CEASS) y el director Ejecutivo del Fondo Ruso de Inversión Directa, Kiril Dmitriev.

«Ni nos han rebajado por ser Bolivia, ni nos han castigado por ser un país en vías de desarrollo. Hemos pagado un precio internacional como pagan los otros países y dentro de los márgenes que estipula la información oficial del portal web de este laboratorio (Gamaleya)», añadió Richter.

Sostuvo que además todos los documentos vinculados a la adquisición de vacunas deben pasar por Contraloría General del Estado para la revisión conforme a lo que las normas del Estado Plurinacional disponen.