Somos un país inacabado, una sociedad dividida y fragmentada étnica, regional y socialmente. Es un hecho social, político e ideológico que en Bolivia nunca hubo una clase o región que tuviese la fuerza política de cohesionar o unificar a la sociedad, esto no quiere decir, borrar las diferencias étnicas o las identidades regionales, y homogeneizar la sociedad en torno a una sola identidad, como se lo acusó al MNR y al Estado del 52’. Sólo por mencionar algunos ejemplos, Francia y EEUU al crearse como estados eran y siguen siendo un mosaico étnico cultural, España, Canadá, más cerca, Perú y Paraguay han logrado una mejor cohesión desu sociedad, y una mejor cualidad social y política que finalmente acerca las diferencias marcadas y que alejan a la misma sociedad.

El concepto autodeterminación puede entenderse de diversas maneras, una es la autodeterminación nacional en tanto pueblo o nación antropológica, como la Nación Camba, el Pueblo o Nación Guaraní, Quechua, Aymara, etc. Que piden el respeto a su idioma, cultura y otras manifestaciones identitarias pero dentro de la soberanía de un Estado. Otra forma de entender el concepto autodeterminación es como comunidad política o Estado, en este sentido hablamos de Estados independientes y libres, como la República de Bolivia.

Desde el punto de vista de la sociología, se entiende la autodeterminación social en tanto clase social, así la burguesía ejerció su autodeterminación de clase para imponer la Revolución Francesa contra los feudos, la aristocracia y el absolutismo; en la Revolución Rusa, en cambio, hubo una movilización y dirección campesina y en menor medida obrera contra el zarismo: en la China de Mao Tse-Tung habría una autodeterminación de clase eminentemente campesina contra el régimen feudal e imperial chino. Salta a la vista que las tres clases de autodeterminación están interrelacionadas y presentes simultáneamente en cada una de las sociedades en cuestión.

Esto es la autodeterminación social, nacional y política o estatal. De hecho, tanto en Francia, Rusia y en China, existían y todavía existen un sin número de nacionalidades, con lenguas y culturas distintas, pero dichas revoluciones tuvieron la lucidez de cohesionar lo que era excluyente y contradictorio desde el punto de vista étnico y de clase. Se puede decir que Robespierre, Lenin, Mao y sus respectivos partidos tuvieron la consistencia y fuerza intelectual y política para crear la autodeterminación política de sus nuevos Estados, combinando con la autodeterminación nacional y de clase.

Así es, por definición en toda sociedad siempre habrá clases sociales, y en todo estado hay diversidad nacional o étnica, basta ver la estadística de la demografía de cada país. Y de hecho, el MAS en su relato y narrativa, usa y combina permanente y sistemáticamente estas categorías conceptuales, lo clasista, lo étnico nacional y lo estatal, como el núcleo ideológico y hegemónico de su concepción ideológica del mundo, la vía comunista como ellos proclaman.

El secreto o alternativa democrática radica en cómo se enfoca esta condición social. Este es un trabajo intelectual, ideológico, la visión del mundo que tenemos que desarrollar, como una función política de la potencialidad de la sociedad civil. Para que esto ocurra, hay que trabajar, remangarse y comenzar a hablar en tertulia abierta y centros académicos para contrarrestar las ideologías impuestas para el beneficio de algunos y no el bien común. ¿Comencemos?