El ministro de Salud y Deportes, Jeyson Auza, entregó este miércoles al Instituto Nacional de Laboratorios de Salud (Inlasa) de La Paz un lote de reactivos para la realización de estudios de secuenciación genómica que permitirán identificar cepas, mutaciones y variantes del COVID-19 que circulan por el territorio nacional.

“Hoy es posible en Bolivia realizar esta secuenciación genómica del Sars-cov-2 (…) Vamos a recoger las muestras de nuestro país y vamos a poder investigar las variantes de preocupación y también las variantes de interés”, enfatizó en un acto público realizado en el Inlasa.

Los insumos fueron provistos con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud.

Según Auza, Bolivia dejará de depender del envío de muestras para la secuenciación genómica a laboratorios de Brasil y Argentina, entre otros.

Explicó que la identificación de las variantes del COVID-19 es importante para elaborar estrategias y definir “la mejor ruta crítica a seguir” con miras a realizar un buen papel en la contención y la mitigación del virus por medio de los servicios médicos.

“También nos obliga a que podamos asumir estrategias que permitan vacunar a la mayor población en el menor tiempo posible”, agregó.

La directora general ejecutiva del Inlasa, Evelyn Fortún, manifestó que la implementación de la vigilancia genómica del COVID-19 representa “un gran avance profesional y científico” en el país.

“Esto sin duda es un avance principal dentro lo que es la ciencia en nuestro país”, aseveró.

El Inlasa cuenta con un equipo de secuenciación genómica desde 2019, que estuvo inactivo la gestión pasada y pudo ser retomado por gestiones realizadas desde enero de este año.