La bahía de Asunción, bañada por el río Paraguay, se ha visto enriquecida en los últimos días con la reaparición del Yakaré Yrupé (Victoria cruziana), tras diez años sin su presencia y pese a ser parte de la flora habitual de esa zona, una de las reservas ecológicas de la capital.

La planta, considerada autóctona del río Paraguay, se encontraba en la lista de especies en peligro de extinción del país, de ahí que su renacer se haya recibido con esperanza y, a la vez, con cautela, ya que su ciclo de reproducción es frágil y puede verse afectado por la intervención humana.

«El yrupé es la vegetación normal que presenta el río Paraguay desde el Pantanal (norte) hasta el Ñeembucú (sur). Debería haber más formaciones de yrupés», dijo a Efe José Luis Cartes, director ejecutivo de la organización medioambiental Guyra Paraguay.

Además de las condiciones medioambientales que han ido causando su reducción, Cartes también achacó su escasa presencia a las costumbres locales, que hacen que el yrupé se recolecte para añadir sus hojas como remedio en las infusiones de mate o tereré.

Eso dificulta su ciclo de reproducción, con una «polinización muy especializada», que exige esperar hasta que semille para poder cosecharlo, un proceso que se ve interrumpido por la «demanda comercial».

«Parece extraño, pero realmente lo que está haciendo la bahía es volver a su normalidad», agregó el director ejecutivo de Guyra Paraguay.

Para que la floración no se convierta en un acontecimiento puntual, Cartes invitó a los ciudadanos a cuidar y valorar «la belleza escénica» de los yrupés.

REGENERACIÓN TRAS LOS INCENDIOS

En ese sentido, desde el Departamento de Recursos Naturales y Adecuación Ambiental de la Municipalidad de Asunción, el mensaje es el mismo: «preservar lo que estamos recuperando», lo que incluye el trabajo en la bahía y en la vecina Área Silvestre Protegida banco San Miguel.

A esos puntos se trasladan los técnicos municipales para «el relevamiento y monitoreo ambiental» de la zona, que a lo largo del 2020 sufrió «una seguidilla de siete incendios que afectaron muchísimo al área», recordó este jueves a Efe en el lugar la técnica del departamento, Carolina Álvarez.

En el marco de esos incendios, y según Álvarez, la aparición del Yakaré Yrupé y otras especies que llevaban tiempo sin ser avistadas es una muestra de «la capacidad de resiliencia» de la bahía.

Para la experta, la floración de la planta se debe «a la regeneración posincendio y la movilidad que tuvieron ciertas especies, principalmente aves (…), que ha permitido la dispersión de semillas» y a que la condición de quemazón «haya reactivado algunas semillas que son de otras especies».

La técnica insistió en que la reaparición del Yakaré Yrupé no debe quedarse en una simple noticia, sino que tiene que servir para insistir a la ciudadanía en el cuidado de la naturaleza.

PARTICIPACIÓN LOCAL

La Municipalidad de Asunción realiza talleres de concienciación con los pobladores de la zona para intercambiar «sabiduría y conocimiento desde la mirada popular y la mirada científica», como agregó la técnica del Centro de Educación y Promoción Ambiental de la Municipalidad, Norma Giménez.

«Queremos que la ciudadanía lo vea como un regalo de la naturaleza, que cuando se cuida a la naturaleza, empieza a resurgir», recalcó.

En su visita de relevamiento de este jueves a la zona de la bahía, Álvarez y Giménez estuvieron acompañadas por los pobladores del lugar que están participando en los talleres.

Tomasa Benítez lleva seis meses participando como parte de la Brigada de Limpieza para «entender más el cuidado de la Reserva» y retirar las cantidades de basura que se vierten en ella.

Además, Benítez es recicladora por lo que estos talleres le están sirviendo también para «adecuarse a la situación y manejar mejor los residuos».

Por su parte, Agustín Duarte, que también vive por la zona, lamentó que muchas personas acudan a tirar basura y generar problemas, ya que las comunidades locales se están encargando de proteger y cuidar el lugar.