Hace un año enseñé un curso en una universidad americana bajo el nombre de ¨Estrategias para el éxito¨ y básicamente es un curso de Neurociencia/PNL/Psicología enfocado en la diferencia entre la mente y el cerebro, cómo funciona el cerebro y como básicamente aprendemos cada uno. Por mi antecedente como Master Trainer en PNL pude también introducirles a mis alumnos que no solo aprendemos, si no que si queremos, podemos desaprender lo que nos limita.

Durante el curso pudimos hablar de cómo se forman las creencias, qué son y cómo afectan nuestra vida. Justo ahí hablamos de cómo descubrir si son nuestras o si adoptamos creencias ajenas (padres, familia, sociedad o amigos) y si nos potencian o limitan (ya que no son ni buenas ni malas) y qué decidimos hacer con ellas. Es fascinante ver la cara de personas que por primera vez se preguntan ¨cómo piensan¨ y no ¨qué piensan¨. Es loco porque suena bien básico, pero no es nada básico. Yo sigo aprendiendo cada día como pienso y cada vez descubro cosas nuevas. En la pandemia descubrí muchísimas más creencias que tenía sobre la vida, la salud y con un énfasis especial en lo que creía sobre la salud mental. Fue difícil no juzgarlas como malas pero me di cuenta que me limitaban mucho mi bienestar.

Debido a mi curiosidad y ganas de seguir enseñando la materia una vez vuelvan las clases presenciales, decidí este año pasado tomar dos cursos online enfocados en materias parecidas con contenidos similares y poder añadirle contenido y herramientas de valor a mi curso. Creo que hoy más que nunca, este curso es importante para toda persona iniciando la universidad (en realidad toda persona debería descubrir estas herramientas lo antes posible) ya que básicamente creamos hábitos que tienen impacto directo con el bienestar de la salud física y mental de las personas. Hábitos para la vida y para cualquiera.

Lo interesante de ¨The Science of Wellbeing¨ dictado por Yale University (lo encuentran en coursera.org), es que justamente se enfoca en la ciencia, en los datos y en toda la investigación sobre estas técnicas y herramientas. Todo comprobado por estudios y demostrado por mucha data. El curso lo podes tomar online y son 8 semanas (podes hacerlo de manera gratuita y también pagar por un certificado) donde escuchas las clases, haces las lecturas, ejercicios, pequeños exámenes y sobre todo practicar con las herramientas. Recomiendo muchísimo hacer el curso pero quiero en este corto articulo poder compartirles las herramientas para que las empiecen a pensar, investigar y capaz incorporar en su vida. Todos merecemos un 2021 con mejor bienestar físico y mental. Todos perseguimos la felicidad pero la ciencia demuestra que el bienestar es más amplio y se logra haciendo hábito estas herramientas.

Aquí van:

  1. Conocerte a vos mismo y sobre todo saber muy bien tus fortalezas personales. Después de conocerlas, usarlas en diferentes formas y contextos lo más que podas. La idea es que lo que te sale natural, te hace feliz y poder incorporarla en tus actividades y relaciones impactan tu bienestar emocional.
  2. Saborear – Saborear es el acto de salir de una experiencia para repasarla, vivirla y apreciarla. Saborear puede ser una ducha, un paseo, una deliciosa taza de café, o cualquier actividad o momento que te cause felicidad.
  3. Gratitud – Gratitud es un estado emocional positivo en lo cual uno reconoce y aprecia lo que tiene y ha recibido en la vida. Estudios comprueban que tomarse el tiempo para experimentar la gratitud todos los días, sin duda impactan tu salud y bienestar.
  4. Actos arbitrarios de bondad – Estudios demuestran que la gente feliz es mas propensa y motivada de hacer cosas amables por otras personas. Estos actos solidarios o de bondad no tienen que ser gestos grandes o económicos pero si de alto impacto como son donar sangre, ayudar a un colega con algún proyecto, etc.
  5. Conexiones sociales – Estudios demuestran que gente feliz pasa mucho mas tiempo social con otras personas y suelen tener conexiones sociales fuertes y profunda. El solo hecho de saludar a alguien en la calle tiene un impacto inmediato en tu estado de ánimo.
  6. Esto lo sabemos todos, hacer por lo menos 30-40 de ejercicios 3 veces por semana aumenta tu salud física y mental increíblemente. Puede ser caminar, yoga, cardio, nadar, jugar algún deporte o lo que te haga mover el esqueleto. Siempre que se habla de deporte y bienestar las endorfinas se convierten en las grandes protagonistas (por eso se las conoce como las hormonas de la felicidad).
  7. Cuidar el sueño – Una de las razones porque las que estamos infelices es porque como sociedad andamos privados de sueño. Estudios también prueban que dormir 7-8 horas tienen un impacto directo en nuestro estado de ánimo. El propósito tiene que ser lograr por lo menos 4 noches a la semana donde durmas mínimo 7 horas y podas practicar buena higiene de sueño (dejar las pantallas horas antes, no tomar cafeína o alcohol esas noches).
  8. Meditar – Meditar es la práctica intencionada de enfocar tu atención en un punto de referencia y apagar muchos pensamientos de distracción (por ejemplo enfocarte en tu respiración, sensaciones del cuerpo, compasión, una emoción o pensamiento especifico. Estudios demuestran que la meditación tiene un sin números de beneficios positivos como el buen humor, incremento de concentración y muchos más sentimientos de conexión social.

Lo esperado es que después de practicar estas herramientas por 4 semanas seguidas, los alumnos (y cualquiera!) pueda lograr que se conviertan en hábitos a largo plazo. Estos nuevos hábitos puedan de manera positiva afectar su bienestar y consecuentemente, su felicidad 🙂