El índice de precios al consumidor (IPC) acumulado en doce meses en Bolivia llegó a 1,17 % y la inflación en enero tuvo una variación positiva de 0,47 % respecto a diciembre pasado.

Estos datos se encuentran en el reporte mensual difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La variación positiva registrada en enero se explica sobre todo por el incremento de precios en las divisiones de educación y alimentos y bebidas no alcohólicas, según el reporte.

Los principales productos y servicios que subieron de precio el mes pasado fueron la zanahoria, el tomate y la arveja, además de la educación primaria, secundaria y universitaria.

Por contra, bajaron los costes de la carne de pollo, huevos, quesos, maíz, los televisores y el transporte interdepartamental en autobús, entre otros.

En enero se realizó el proceso de inscripción para la nueva gestión escolar que comenzó el pasado lunes mayormente bajo la modalidad a distancia por la segunda ola de la pandemia de la covid-19 que azota al país desde fines de diciembre.

Ante las quejas de padres de familia por el aumento de las pensiones escolares, el Gobierno boliviano emitió un instructivo que dispone descuentos que deben aplicar los centros educativos privados que van desde el 10 al 35 % según sea el monto de cobro por sus servicios.

Bolivia cerró la gestión 2020, marcada por la pandemia de la covid-19, con una inflación de 0,67 %, según reportó el INE el mes pasado.

La inflación del año pasado está por debajo de la registrada en 2019, cuando el índice llegó a 1,47 por ciento.

Para este año, el Presupuesto General del Estado (PGE) proyecta un crecimiento económico de 4,8 por ciento y una inflación de 3,1.

Desde que asumió el poder en noviembre pasado, el Gobierno del presidente Luis Arce ha estado enfocado en recuperar la economía con medidas como el pago de un bono equivalente a unos 143 dólares a mayores de 18 años que no reciben un salario y la eliminación de varias de las restricciones por la pandemia.

Ante el avance de la segunda ola y las muertes que está dejando la enfermedad, los gremios de profesionales de la salud han reclamado a las autoridades volver a aplicar un confinamiento como el que rigió durante 2020, algo que el Gobierno ha descartado para no dañar la economía.