La pandemia ha empujado de nuevo a millones de mujeres a los roles tradicionales que cumplían en el hogar y ha alejado el objetivo de la paridad de género, que ahora se calcula tardará 135 años en lugar de los 99 años previstos anteriormente.

Esta es la estimación que hace el informe sobre brecha de género del Foro Económico Mundial, publicado hoy y que presenta un «ranking» que ubica a los países en función de sus avances, con Islandia, Finlandia, Noruega, Nueva Zelanda y Suecia liderando esta lista.

Los datos recogidos para este informe corroboran que a pesar de los avances en el acceso a la educación y a la salud para las mujeres, se han registrado retrocesos en su participación política y en sus condiciones de trabajo.

El paso atrás que se ha dado en la búsqueda de la paridad de género tiene que ver con varios factores, como el hecho de que cientos de millones de niños no han podido ir al colegio durante meses o durante todo el año escolar y que sus madres se quedaron en casa para cuidar de ellos, dijo la responsable del informe Saadia Zahidi.

Al cuidado de los hijos se ha sumado el de las personas mayores y, en general, de aquellos que tenían que cumplir una cuarentena o enfermaban de la covid-19.

Existen todas las evidencias de que esas situaciones aumentaron el estrés entre las mujeres y redujeron su productividad.

Además, estaban sobrerrepresentadas en los sectores económicos más golpeados por la pandemia, como el comercio minorista, la restauración y el turismo debido a los confinamientos, lo que ha disminuido o suprimido sus ingresos.

«Todavía no estamos viendo todo el impacto de la pandemia en nuestros datos. Algunas de las estimaciones en cuanto a fuerza laboral, salarios y posiciones de liderazgo solo empiezan a reflejarse, así que puede ser una subestimación de lo que va a ocurrir en los próximos años», dijo Zahidi en una rueda de prensa.

Entre todas la desigualdades, la económica es la más impactante ya que tomará 267 años para que las mujeres tengan las mismas oportunidades económicas y los mismos ingresos por el mismo tipo de trabajo y nivel de preparación.

Esto se debe a la paradoja que supone que ellas llegan a niveles cada vez más altos de educación, pero persisten las desigualdades de ingresos y ocupan pocos puestos de decisión en el sector privado.

En cuando a representación política, los datos de 156 países indican que solo ocupan el 26 % de escaños en los parlamentos y el 22,6 % de las carteras ministeriales.

En la actual trayectoria, la brecha de género en política tardará 145 años en cerrarse, sostiene el estudio.

A futuro, el informe sugiere mantener la atención puesta en las consecuencias que tendrá la digitalización y la automatización en el lugar de las mujeres en el mercado de trabajo, una tendencia que se ha reforzado por la pandemia y sobre la que muchas compañías ya están haciendo planes.

Para la elaboración del informe fueron utilizados datos de la empresa de sondeos Ipsos y de LinkedIn que también confirman el impacto desproporcionado de la pandemia en la situación laboral y personal de las mujeres.

Datos de LinkedIn muestran que a medida que el mercado de trabajo se va recuperando en ciertos países las mujeres están siendo contratadas a un ritmo más lento que los hombres en diversas industrias, así como en puestos de responsabilidad.

«Además vemos una brecha de género que se está abriendo en los trabajos que tienen que ver con tecnologías disruptivas, que ofrecerán los trabajos del mañana, como la informática, la ingeniería o la inteligencia artificial», comentó en la misma conferencia de prensa la responsable de Política Pública Global de LinkedIn, Sue Duke.