Con miles de seguidores Valeria Hinojosa es una emprendedora y bloguera de origen boliviano que practica un estilo de vida que inspira a diferentes personas alrededor del mundo. En el 2019 logró recaudar más de 200 mil dólares para ayudar a la Chiquitanía desde las redes sociales.

Valeria vive en Miami, importantes marcas la contactan para que sea promotora de los llamados viajes conscientes, y así es que ha recorrido más de 30 países.

Ella solo visita hoteles ecológicos, consume solo productos eco amigables, es creadora de la marca WaterThruSkin y ha logrado posicionarse como una bloguera profesional dentro del mercado de vida consciente. También es socia de Recoleta una propuesta frente a los malls donde varias marcas eco ofrecen sus productos.

Algunos cuestionan sobre la superficialidad de ser influencer o ecologista desde los privilegios ¿cuál crees es el verdadero poder de serlo, unido a una causa medioambiental y desde el lugar que te tocó vivir?

Las redes sociales tiene un poder muy grande si las usamos de manera correcta. Hoy en día muchos influencers las usan de manera superficial y en mi opinión eso es un veneno.

Nosotros como influencers tenemos el poder de subir una publicación que va a llevar al lector a conectar con él mismo o que lo va a llevar a envidiar la vida de un influencer y a compararse o sentirse inseguro.

«Yo creo que las redes sociales pueden inspirar, yo me enfoque en sostenibilidad, volvernos consumidores conscientes, conectar con nosotros mismos»

Cuéntanos acerca de tu infancia ¿cómo eras? Siempre te gustó la naturaleza o pasó algo que te hizo mirar a ese lado?

Desde chiquitita siempre he tenido una conexión con la naturaleza, eso es lo que cuenta mi familia. Me encantaba hablar con los árboles, contarles mis penas cuando me castigaban, me sentaba a charlas con ellos. También me encantan los animales, fui así desde que era pequeña.

¿Qué es WaterThruSkin?

Es una plataforma que empecé hace cinco años para inspirar al lector y a la gente que me sigue a estar más conectado con la naturaleza y a darse cuenta que todos podemos vivir en sincronía con ella, protegiendo a las personas que nos rodean, a los animales y entendiendo que cada acción que tomamos a diario puede tener un impacto positivo o negativo en todas las personas a nuestro alrededor.

Lo que quiero es empujar al lector a conectarse con él mismo porque cuando uno tiene conciencia eso automáticamente irradia al mundo y es una energía contagiosa. Todas las acciones que tomamos nos convierten en emprendedores conscientes y sostenibles.

Lograste recaudar más de 200 mil dólares para ayudar a la Chiquitanía ¿cuál crees es la diferencia de un influencer que mueve a favor de acciones y otro que solo trabaja para vender marcas comerciales?

La diferencia está en lo que tienen adentro, la esencia, esto es algo que nos nace, a mí cuando vi esto que estaba sucediendo en Bolivia, me nació no solo porque es mi país o porque es el bosque. Nunca imaginé que se iba a ser tan grande y que se haga una campaña tan bonita.

Muchas niñas y niños de ahora quieren ser influencers o youtubers ¿que les dirías?
Les diría que hagan lo que les apasiona, que no lo hagan por la fama, porque esta de moda o porque quieren viajar por el mundo gratis. Que elijan un tema que los apasione, si ser incluencers o youtubers es lo que quieren, que se animen a ser diferentes que no lo hagan por ser uno más sino que se dediquen a conectar con lo que tienen adentro a darse cuenta que hay demasiada magia en ser uno mismo y animarse a compartir eso con el mundo para cuidarlo.

«Es importante generar contenidos con alma, no superficialidades, estar conectados con nosotros, la gente, comunidades y sobre todo con la naturaleza»

Crees que una pequeña acción ambiental cuenta más que incidir en niveles políticos? ¿por qué elegiste estar de ese lado?

Yo creo que es una combinación de las dos. Sentarnos y esperar a ver cambios en las políticas y compañías sin hacer nada no es bueno. Por eso lo que yo siempre he recomendado es actuar desde casa, los pasos chicos suman.

Se trata de un estilo de vida. Empezar a darnos cuenta que como seres humanos tenemos una responsabilidad muy grande, porque mas que se vean logros chicos, si uno hace la suma de estas acciones diarias y lo multiplica por meses y por años y por la cantidad de gente que también lo esta haciendo, el cambio positivo muy grande.

Cada dólar y cada boliviano que gastamos manda una señal a las marcas y estas deciden si quieren producir más de ese producto y se dan cuenta que hay una demanda para lo ecológico. Eso manda un mensaje político sin darnos cuenta.