El ministro británico de Transporte, Grant Shapps, defendió este viernes la decisión de vetar los vuelos de Portugal y Sudamérica para evitar que la cepa detectada en Brasil pueda tener un impacto en el plan de vacunación del Reino Unido.

A partir de este viernes, los vuelos de Portugal y 14 países de América del Sur están vetados ante el temor sobre esta nueva variante, la tercera detectada en el mundo, después de la localizada en el sureste de Inglaterra y la de Sudáfrica.

El ministro de Transporte aclaró, en unas declaraciones a la cadena Sky News, que los científicos «no están diciendo que las vacunas no vayan a ser efectivas frente a la cepa», pero que era necesario tomar precauciones lo más rápido posible.

«Estamos en este paso adelantado (de la vacunación), hemos llegado tan lejos, tenemos las vacunas en los brazos de tres millones de británicos, esto es más que Francia, España, Alemania, Italia juntos, y no queremos tropezar en este momento», indicó.

«Es por ello que tomé la decisión, como medida adicional, de prohibir totalmente esos vuelos», insistió Shapps.

El ministro de Transporte suspendió las llegadas a partir de este viernes desde Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, así como los de Portugal y Cabo Verde por sus estrechos vínculos con Brasil.

Shapps indicó el jueves que el Ejecutivo tomó la «decisión urgente» de vetar esos viajes a raíz de las «pruebas sobre una nueva variante en Brasil», de la que se desconoce si es más infecciosa o bien si tiene resistencia a las actuales vacunas.

El Reino Unido inició el programa de inmunización de la población el pasado 8 de diciembre y confía en vacunar a los grupos más vulnerables -unos 15 millones de personas- para el 15 de febrero.

La Sanidad británica (NHS, en inglés) está vacunando con los preparados de Pfizer/BioNTech y de Oxford/AstraZeneca.