El potencial de Bolivia para producir energía eléctrica y exportar a los mercados de la región es diverso e inagotable, afirmó este martes el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina.

Señaló que el país puede obtener energía hidroeléctrica, termoeléctrica, solar, eólica, biomasa que permiten producir electricidad no sólo para abastecer la demanda de la población boliviana, sino también para exportar.

«Nosotros buscamos el desarrollo integral de Bolivia. En nuestro país, teniendo tanta potencialidad de recursos naturales cada vez se nos cuestiona cuando queremos explotar nuestros recursos», manifestó la autoridad gubernamental.

Ejemplificó que los proyectos hidroeléctricos Chepete y El Bala, ubicados en el norte del departamento de La Paz, son cuestionados por algunos grupos ambientalistas y Organizaciones No Gubernamentales (ONG).

«He visto estudios de algunas ONG extremadamente sesgadas donde inclusive tratan de inducir a la población con que las grandes represas de estos proyectos hidroeléctricos no son renovables y son pues renovables, ¿el agua de qué depende?, de la lluvia», respondió.

De acuerdo con datos oficiales, los proyectos hidroeléctricos Chepete y El Bala tienen un potencial de 3.676 megavatios (MW), el primero con 3.251 MW y el segundo con 425 MW, lo cual lo convierte un importante generador de energía.