Los casos de COVID-19 a nivel mundial disminuyeron por cuarta semana consecutiva y las muertes han reducido un 10% desde la semana pasada, pero no es momento de bajar la guardia, afirmó este jueves el director general de la Organización Mundial de la Salud.

Tedros Adhanom Gebreyesus aseguró que las disminuciones parecen deberse a que los países están implementando medidas de salud pública de manera más estricta.

“Pero recuerden, hemos visto esto antes. Ahora no es momento de relajar las medidas, ni de que ninguno de nosotros baje la guardia. Cada vida que se pierde ahora es aún más trágica puesto que ya tenemos vacunas”, dijo en una reunión con los Estados miembros de la Organización.

La disminución de casos, además, oculta un número cada vez mayor de brotes y propagación comunitaria que involucra variantes del SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, advirtió el director regional de la OMS para Europa.

Hans Kluge hizo eco de las palabras de Tedros y expresó que es esencial observar cuidadosamente las tendencias generales y evitar decisiones precipitadas de relajar las medidas de salud.

“Los números que estamos viendo todavía son demasiado altos. Hace dos días, 40 países de la región de Europa reportaron 3610 muertes causadas por COVID-19 en 24 horas. En este punto, la inmensa mayoría de los países europeos siguen siendo vulnerables. En este momento, hay una delgada línea entre la esperanza de una vacuna y una falsa sensación de seguridad”, subrayó.

Vacunación en Europa

Según la información de 29 de los 37 países que actualmente están vacunando en Europa, unos 7,8 millones de personas han completado su inmunización.

“Eso equivale a solo el 1,5% de la población de esos 29 países. Ayer, 17 Estados y territorios tuvieron una incidencia de 14 días superior a 400 casos notificados por cada 100.000 personas. Esto justifica una toma de decisiones mesurada en esta coyuntura crítica. Una y otra vez hemos visto a países reabrir demasiado rápido y perder avances ganados con tanto esfuerzo”, advirtió.

Kluge reiteró que las decisiones de levantar las medidas sociales y de salud pública deben basarse en datos resultados de la evaluación epidemiológica y la capacidad del sistema de salud en cuestión.

Según las cifras de casi 20 países, la tasa de hospitalización por COVID-19 se redujo de trece a once por cada 100.000 personas, entre la tercera y cuarta semana de enero.

“Una disminución, sí, pero muchos de nuestros hospitales continúan luchando”, enfatizó el director.

El número de dosis de vacunas administradas también ha superado el número de casos notificados en la región; se aplicaron unos 41 millones de dosis, frente a 36 millones de casos notificados.

“La vacunación de grupos prioritarios ya está salvando vidas. Pero la magnitud del despliegue de la vacuna COVID-19 es enorme; las vacunas llevarán tiempo”, recalcó Kluge, insistiendo en que es necesario mantener las medidas de salud para reducir la transmisión mientras se lleva a cabo la vacunación.

“A menos que detengamos la transmisión ahora, los beneficios esperados de las vacunas para controlar esta pandemia pueden no ser evidentes”, alertó.

Muertes y variantes en África

Mientras tanto, en África, las muertes por COVID-19 aumentaron un 40% en el último mes, a medida que el continente lucha contra nuevas variantes más contagiosas y se prepara para su campaña de vacunación más grande hasta la fecha, informó el director de la OMS para esa región.

Treinta y dos países informaron un aumento en las muertes en los últimos 28 días, la tasa de mortalidad aumentó al 3,7% durante los últimos 28 días en comparación con el 2,4% en los 28 días anteriores y ahora está muy por encima del promedio mundial

“Las crecientes muertes por COVID-19 que estamos viendo son trágicas, pero también son señales de advertencia inquietantes de que los trabajadores de la salud y los sistemas de salud en África están peligrosamente sobrecargados. Este sombrío hito debe reenfocar a todos en erradicar el virus”, puntualizó el doctor Matshidiso Moeti durante una conferencia de prensa.

Esta semana, Sudáfrica anunció que detendrá el lanzamiento de la vacuna Oxford / AstraZeneca debido a un estudio que indica que la vacuna es menos efectiva para prevenir la infección leve y moderada con la variante 501Y.V2 que es dominante en el país.

“Obviamente, esta es una noticia muy decepcionante, pero la situación es muy dinámica. Si bien una vacuna que protege contra todas las formas de COVID-19 es nuestra mayor esperanza, la prevención de los casos graves que abruman a los hospitales es crucial. Si los casos siguen siendo en su mayoría leves y moderados y no requieren cuidados críticos, podemos salvar muchas vidas. Entonces, mi mensaje es, sal y vacúnate cuando haya una vacuna disponible en tu país”, dijo Moeti.

El miércoles, el Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización, conocido como SAGE, recomendó encarecidamente que los países usaran la vacuna AstraZeneca para grupos prioritarios incluso si existen variantes en un país.

Los hallazgos preliminares destacan la necesidad urgente de un enfoque coordinado para la vigilancia y evaluación de variantes y su impacto potencial en la efectividad de la vacuna. La OMS continuará monitoreando la situación y proporcionando actualizaciones a medida que se disponga de nuevos datos.

“La pandemia está lejos de terminar y las vacunas son solo una herramienta crucial en nuestra lucha contra el virus. Debemos impulsar las inversiones y el apoyo a nuestros trabajadores y sistemas sanitarios apegándonos al uso de mascarillas, el lavado regular de las manos y el distanciamiento social seguro”, concluyó el experto.

Fuente:  Centro de Noticias ONU