La opositora Keiko Fujimori regresará a prisión en Perú por 15 meses tras haber recuperado su libertad en noviembre mientras la investigan por presunto lavado de activos y recibir aportes ilegales de la brasileña Odebrecht, dijo el martes un juez.

Fujimori, de 44 años, había dejado la prisión a fines de noviembre del año pasado por una sentencia del Tribunal Constitucional, luego de purgar cárcel desde octubre del 2018 a pedido de la fiscalía por considerar que estaba obstruyendo las investigaciones de corrupción.

La hija del exmandatario Alberto Fujimori escuchó la sentencia serena en la sala del juzgado, a donde había llegado minutos antes junto a su esposo.

La vuelta a prisión de Fujimori es otro revés para su partido de derecha Fuerza Popular, que sufrió un duro golpe en las elecciones legislativas del domingo al obtener poco más de 10 asientos en el nuevo Parlamento, luego de haber dominado ampliamente el Congreso que fue disuelto en septiembre pasado.

Su padre, que gobernó entre 1990 y 2000, está cumpliendo una condena de 25 años de cárcel por acusaciones de violación a los derechos humanos, luego de que la Corte Suprema anuló un indulto humanitario concedido a fines del 2017.

El juez Víctor Zuñiga dijo que el plazo de 15 meses de prisión para Fujimori contempla que la investigada no obstruya el proceso y a los testimonios de los testigos en este caso.

En su lectura de resolución afirmó además que existe un peligro de fuga de Fujimori mientras duren las investigaciones.

Los fiscales buscan probar si Keiko Fujimori, que ha negado siempre las acusaciones, lideró una organización criminal con su partido y recibió de forma irregular 1,2 millones de dólares de la constructora Odebrecht para su campaña presidencial del 2011.

Además, prominentes empresarios peruanos declararon el año pasado ante la fiscalía que otorgaron importantes sumas de dinero en efectivo a Fujimori para sus campañas electorales.

El clan Fujimori divide a Perú. Muchos recuerdan al expresidente como un líder que salvó al país del terrorismo y la hiperinflación; pero sus detractores dicen que persiguió a sus rivales políticos para mantenerse en el poder y juzgó a rebeldes de izquierda en tribunales con jueces encapuchados.

Perú encara una ola de investigaciones de corrupción contra la brasileña Odebrecht que ha involucrado a cuatro expresidentes. Pedro Pablo Kuczynski tuvo que renunciar y el exmandatario Alan García se suicidó para evitar su captura.

Asimismo, Ollanta Humala está esperando un juicio con libertad restringida acusado de recibir financiamiento electoral de Odebrecht y Alejandro Toledo está preso en Estados Unidos a la espera de su extradición por el caso de la firma brasileña.

Publicada en La Voz de América