La Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas del país coadyuvarán en la lucha contra el COVID-19 ante la segunda ola y el incremento de casos positivos en el territorio nacional, informó este lunes el Viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes.

El Viceministro de Defensa Civil informó que el Gobierno determinó que las FFAA y la Policía Nacional jueguen un papel fundamental en la lucha contra la pandemia y participen de las políticas de salud ante la emergencia sanitaria.
«Asumirán acciones que coadyuven para evitar que la segunda ola o el aumento de casos puedan tener un impacto negativo, no solo en la economía del país, sino en la salud de la población», afirmó la autoridad en una entrevista con Bolivia TV.
Calvimontes explicó que Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas colaborarán en las acciones que desarrollan los gobiernos subnacionales o autónomos departamentales y municipales.

El sábado y domingo, las fuerzas conjuntas realizaron tareas de control del cumplimiento de medidas de bioseguridad en el municipio de Santa Cruz. «Las Fuerzas Armadas y la Policía realizaron un trabajo efectivo y ponderado, y el nuevo rol que juegan estas dos instituciones es de apoyo de acciones y no represivo, como ocurrió en el pasado», acotó.

La autoridad de Estado informó que las dos instituciones, Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, cuentan con un protocolo actualizado de normas de bioseguridad en función a los lineamientos del Ministerio de Salud, que incluye cuidar su propia salud, la realización de rastrillajes para detectar de manera temprana casos positivos entre los efectivos y cortar la cadena de transmisión, y el tratamiento correspondiente, si es necesario. Además, dijo que recibieron charlas e información actualizada sobre la enfermedad.

Asimismo, el Estado dotará de los equipos de protección personal de bioseguridad para evitar el riesgo de sufrir la infección entre los efectivos de las instituciones, agregó.

El ministro de Salud y Deportes, Edgar Pozo, anunció el fin de semana que las acciones de coordinación interinstitucional van desde los controles de bioseguridad, la instalación de puestos médicos móviles y apoyo logístico, como el traslado de pruebas a diferentes lugares del país.