Un estudio clínico riguroso, aleatorizado y controlado realizado en la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, mostró que el medicamento llamado “Dexametasona”, es la primero en disminuir las muertes por el COVID-19. En este estudio se vio que la dexametasona disminuyó las muertes en aproximadamente un tercio en pacientes que estaban en ventiladores debido a la infección por coronavirus.

Este ensayo clínico llamado “Recuperación”, que fue lanzado en marzo de 2020, es uno de los ensayos aleatorizados y controlados más grandes del mundo para tratamientos de COVID-19. El estudio incluyó a 2,100 participantes que recibieron dexametasona en una dosis de 6 miligramos por día durante diez días, y comparó cómo les fue en contra de aproximadamente 4,300 personas que recibieron atención estándar para la infección por COVID-19 y que no recibieron dexametasona.

El efecto de la dexametasona fue más sorprendente entre los pacientes graves con ventiladores. Aquellos que estaban recibiendo oxigenoterapia pero que no estaban en ventiladores también vieron una mejora: su riesgo de morir disminuyó en un 20%. La dexametasona NO tuvo ningun efecto en las personas con casos leves de COVID-19, o que no reciben oxígeno o que no están en ventilador.

Esto es sumamente interesante porque ahora, el uso de corticoides para tratar infecciones respiratorias virales como COVID-19 ha sido controvertido. Lo que sucede es que los corticoides suprimen el sistema inmunitario, y eso hace que haya cierto alivio en los pulmones que están devastados por una respuesta inmunitaria hiperactiva que a veces se manifiesta en los casos graves de COVID-19. Sin embargo, por otro lado, los pacientes necesitan un sistema inmunitario en pleno funcionamiento para defenderse del virus.

Este estudio británico sugiere que los beneficios del tratamiento con corticoides pueden superar el daño potencial. El estudio no encontró eventos adversos sobresalientes del tratamiento.

Es un resultado sorprendente que claramente tendrá un impacto global masivo. Ahora corresponde que se publiquen estos sus resultados de manera rápida y se compartan estos hallazgos con los reguladores, tanto en el Reino Unido, como internacionalmente.

Por lo pronto, el gobierno del Reino Unido anunció que ha autorizado el uso inmediato de la dexametasona en pacientes hospitalizados con COVID-19 que necesiten oxígeno o ventilador.