Estudios demuestran que puedes usar tus ganancias en mejorar tu calidad de vida. Solo tienes que aprender a saber dónde gastarla o invertirla.

La nueva ciencia de la felicidad empieza desde una primicia: Nunca estamos satisfechos.  Siempre pensamos que con un poco más de dinero seriamos un poco más felices, pero tras que llegamos a ese ¨poquito más¨ no suma a más felicidad.

Psicólogos, expertos e investigadores afirman que mientras hacemos más dinero, siempre queremos más.  Pero mientras más posesiones  acumulas, te producen menos y menos felicidad y es  una gran paradoja entre los economistas.  Una vez se cumplen tus necesidades básicas,  mucho más dinero no equivale a mucha más felicidad.  El ser humano tiende a sobre estimar cuanto placer sentirá al tener más.  Los seres humanos somos seres de adaptación. Una vez nos adaptamos a tener más y a nuestras posesiones, en muy corto tiempo volvemos a sentirnos de satisfechos.  Es un estado que economistas llaman ¨adaptación hedónica¨

Entonces, mejor vamos a concentrarnos en 6 nuevas reglas para mejor gastar o invertir nuestro dinero que están comprobado por la ciencia que SI dan felicidad.

  1. Ir de compras no es el mejor enfoque. Adquirir cosas materiales puede dejar a una persona sintiéndose sola aun.
  2. Ser austero te puede causar alegría. Cuando te enfocas en relaciones y experiencias (estudios lo demuestran desde la Gran Depresión) el resultado puede ser mucho más valioso.
  3. Más no es igual a mejor. Estudios demuestran que los países más ricos no figuran como los más felices, de hecho algunos con menos recursos (como Vietnam) tiene índices de felicidad muy altos.
  4. Gasta en experiencias, no en cosas. Momentos con familia y amigos que crean recuerdos y que ligan a nuestros valores personales logran mayor felicidad.
  5. ¡Gasta tu dinero en alguien más! Gastar nuestro dinero en otros y en personas que amamos nos produce felicidad innata.
  6. Tu salario no te puede salvar. El dinero juega un rol en la felicidad y bienestar sin duda pero después que un ser humano cubre sus necesidades básicas, el ingreso adicional tiene muy poco efecto sobre nuestra felicidad