La restricción de circulación de vehículos particulares en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil inicia este miércoles como una de las medidas para intentar frenar el avance de la covid-19 en la urbe, la segunda más afectada del país, después de Quito.

En una rueda de prensa, la alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, recordó que la restricción de vehículos particulares va desde las 19.00 a 5.00 del día siguiente, con excepciones, vigente hasta el 10 de abril, un día antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en el país andino.

Aclaró que no hay restricción de movilidad de las personas pues no se ha decretado toque de queda ni estado de excepción, medidas que son responsabilidad del Ejecutivo.

Viteri indicó que habrá transporte público y taxis en los horarios habituales y que se garantiza la movilización de toda la primera línea del sector alimenticio.

Por disposición del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional, en las carreteras hay limitación de circulación de acuerdo al número final de la placa, y así el jueves sólo lo podrán hacer los vehículos con placa par, el viernes la impar, sábado la par y domingo, impar.

Entre otras medidas adoptadas figuran la restricción del horario comercial y de oficina hasta las 16.00 locales y con los aforos previamente aprobados, todo ello hasta el 10 de abril.

También impone que «toda operación no esencial» se haga por teletrabajo, y alentar la operación de los servicios de entrega a domicilio, que podrán seguir operando las 24 horas.

Anotó que un millar de empleados del Municipio harán teletrabajo desde hoy, mientras que otro personal indispensable para el desarrollo de la ciudad, laborará en distintos sectores de la urbe.

Guayaquil, epicentro nacional de la pandemia entre marzo y abril de 2020, sufre un incremento de los contagios que su alcaldesa ha calificado de «muy difícil», y que ha llevado a la ciudad a «una línea muy peligrosa», que obliga a adoptar medidas.

Según la últimas estadísticas oficiales, el Puerto Principal ecuatoriano tiene acumulados 28.240 contagios, cuando el 1 de marzo ascendían a 24.525, un incremento del 15 % en apenas un mes.

El temor generalizado es que el país se aproxime a su cuarto pico desde el comienzo de la pandemia, y que sus sistemas de salud no puedan hacer frente a la enfermedad, como ya está ocurriendo en algunas ciudades.

A nivel nacional, se han impuesto restricciones de cara al puente de Semana Santa y el COE Nacional ha pedido el cierre de playas esos días para minimizar los desplazamientos.

La situación de saturación en todos los hospitales covid se da también en Quito y la provincia de Pichincha, actual epicentro de la pandemia con 114.206 casos y donde el Colegio de Médicos ha advertido de una peligrosa situación.