El vocero presidencial, Jorge Richter, informó este jueves en la noche que el presidente Luis Arce prevé promulgar en las siguientes horas la Ley de Emergencia Sanitaria, la cual busca proteger la salud de la población boliviana, evitar la mercantilización de los servicios sanitarios y fortalecer las capacidades del Estado para luchar contra el COVID-19.

“Si no la promulga mañana, seguramente en las siguientes horas. Ya ha sido también aprobada en la etapa de Diputados, que ha dado su conformidad con lo que se había modificado en el Senado y, seguramente, el Presidente la promulga en las siguientes horas”, indicó el portavoz en entrevista con el programa Primer Plano, de Bolivia TV.

Este jueves, el pleno de la Cámara de Diputados sancionó la Ley de Emergencia Sanitaria que fue devuelta por la Cámara de Senadores con las modificaciones acordadas por el Gobierno y el Colegio Médico de Bolivia.

Richter enfatizó que el país requiere una norma jurídica para enfrentar de mejor manera coyunturas de excepcionalidad como la emergencia sanitaria por el COVID-19. “El espíritu de esto está en proteger la salud de los bolivianos de la forma más oportuna. Oportuna significa poder contar con medicación, con insumos, con equipamiento, etc., de forma muy rápida”, indicó.

El Vocero Presidencial explicó que la Ley evitará que se mercantilice los servicios de atención de salud, ya que los centros médicos deberán enviar a la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (Agemed) las listas de sus servicios con los precios máximos a cobrar.

La norma jurídica también establece restricciones para evitar que las clínicas puedan retener los cuerpos de personas fallecidas como mecanismo de presión para cobrar deudas a sus familiares.

“La filosofía de la ley es proteger a la gente”, explicó Richter, quien aclaró que la norma no vulnerará de ninguna manera las autonomías, ya que se aplicará solo en casos de emergencia referida a la salud y no a otros aspectos.