Con el boom de la cosmética y rutina de cuidado facial coreana (¡de hasta 10 pasos, por cierto!), las sheet masks entraron a escena. Estas mascarillas cosméticas son una especie de mini facial y están hechas de algún tipo de fibra embebido en suero concentrado de distintos ingredientes para distintas finalidades, como combatir el acné, cerrar los poros, atenuar líneas de expresión, entre otras necesidades de la piel. Se colocan sobre la cara, haciendo coincidir los agujeros para los ojos, nariz y boca y se dejan durante 20 a 30 minutos para que el suero penetre en todas las capas de la piel.

Casi todas las marcas de cosméticos lanzaron sus versiones en todos los rangos de precio. En el mercado tenemos opciones desde la marca Cala con sus accesibles productos de menos de $us.5 hasta la casa Givenchy cuyo set de 4 unidades de sheet masks de encaje negro con suero a base de algas se vende a $us.330. Hay opciones intermedias, por supuesto, con marcas de distintos precios y calidad según el material que usan para la máscara (algodón, fibra no tejida, hidrogel, biocelulosa) y los ingredientes y fórmula de su suero.

Muchas las adoptamos y las volvimos parte de nuestra rutina de cuidado de la piel y de nuestro tiempo a solas. Sin embargo, a pesar de sus puntos positivos como el no necesitar enjuague, o ser una forma rápida de revitalizar la piel para un evento o luego de un viaje, hay que tomar en cuenta otros puntos si pensamos incorporarlas a nuestros hábitos diarios de cuidado.

Las sheet masks son productos de un solo uso y vienen en empaque individual, esto significa que generamos basura cada vez que usamos una. Adicionalmente, el empaque generalmente es de plástico y/o contiene algún tipo de aluminio no reciclable. El material de la máscara generalmente tampoco es reciclable o biodegradable.

No se tiene certeza de tener buenos ingredientes o la cantidad suficiente de cada uno. Esto puede suceder dentro de todo el rango de marcas y precios.

Por otro lado, seguir la recomendación de usar las sheet masks diariamente para mejorar los resultados requiere de un presupuesto que podría invertirse en otros productos como mascarillas con enjuague que duren lo suficiente para su uso continuo, cremas, sueros o incluso en buenos tratamientos de spa. Es importante no olvidar que nuestra rutina diaria ya debería incluir los ingredientes y beneficios que buscamos para nuestra piel.

Es importante que consideremos todos estos puntos para tomar nuestras decisiones de uso y compra, nos hace consumidores más responsables y comprometidos, no sólo con nuestro bienestar, sino también con el medio ambiente.