Aunque hablar de una «tercera ola» de la pandemia en Bolivia es algo adelantado cuando se atraviesa el primer rebrote de la enfermedad, el comportamiento del nuevo coronavirus en lugares como Europa es útil para prevenir escenarios más adversos en países como los de Suramérica.

Este es uno de los criterios del médico español Víctor Quesada, que llegó a Bolivia para apoyar técnicamente al Gobierno nacional y las jurisdicciones departamentales y municipales para realizar una «transferencia de conocimientos» con ayuda de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).

Algunas «claves» de lo positivo de la experiencia europea están relacionadas con el «diagnóstico precoz» de los contagios, algo que también debe incluir a los portadores asintomáticos, y el aislamiento de contagiados en centros especiales, aseguró en una entrevista con Efe este especialista en medicina preventiva y salud pública.

¿PRIMERO LA ECONOMÍA O LA SALUD?

La primera ola de la pandemia en Bolivia, con picos en julio y agosto del año pasado, se afrontó con confinamientos rígidos y flexibles, medidas que el nuevo Gobierno del presidente Luis Arce de momento ha descartado aplicar en busca de levantar la economía.

Para Quesada, en Bolivia es importante «hacer un equilibrio entre la economía y la salud» cuando el país atraviesa la segunda ola de contagios superando los 2.000 casos diarios.

Se trata de «ser justos con la población» y probar con las formas «más básicas de cuarentena», según sea necesario tal como la experiencia europea lo ha demostrado en tiempos de una tercera ola de contagios, precisó.

No obstante, Quesada consideró que la medida con más efectividad es la «responsabilidad social» y los cuidados que cada individuo debe tener de usar el tapabocas, la permanente higiene de las manos y la prudente distancia de seguridad personal, hasta que se perciban los efectos de una vacunación masiva.

LA ESPERANZA DE LAS VACUNAS

Bolivia se ha asegurado la provisión de vacunas como la rusa Sputnik V y la de Oxford y AstraZeneca, ambas que servirán para cubrir a la totalidad de la «población vacunable» del país, que tiene unos once millones y medio de habitantes, según el presidente Arce.

Los «riesgos» de contagio especialmente en poblaciones vulnerables como ancianos o enfermos crónicos se van a mantener hasta una aplicación exitosa de inmunización masiva, explicó el especialista, algo que en el país comenzará por fases en marzo y abril.

«Recordemos que inmunizar a toda la población va a llevar su tiempo», por lo que será necesario sincronizar la vacunación con otros cuidados tanto individuales como colectivos que «permanecerán durante algún tiempo», apuntó Quesada.

Tampoco existen tiempos precisos en los que la vacunación masiva otorgue una «inmunidad de grupo» que permita retornar a una normalidad relativamente parecida a la que existía antes de la pandemia, complementó.

EVITAR LOS ACTOS MASIVOS

Lo que Bolivia vive desde finales del año pasado o lo que algunos países europeos experimentan ahora como una segunda o incluso tercera ola de contagio, respectivamente, es el «relajamiento de la población» en relación a los cuidados de sanidad, explicó Quesada.

De acá en adelante lo que queda es «reducir al máximo» los eventos sociales, tanto públicos como particulares, que lo mismo da sean un concierto o, como en el caso de Bolivia, las elecciones subnacionales previstas para el próximo 7 de marzo salvo «por fuerza mayor», indicó el experto.

En este último caso, Quesada mantuvo que una jornada de comicios tendría que prever los cuidados de bioseguridad así como la designación de horarios para evitar aglomeraciones, algo que el ente electoral de Bolivia anticipó hacer como ya ocurrió en las elecciones generales del pasado octubre.

La llegada del experto al país se enmarca en el Programa «Apoyo al Ministerio de Salud del Estado Plurinacional de Bolivia en la formación e incorporación de especialistas de salud para la dotación de recursos humanos, financiado por Aecid con el apoyo técnico de la Fundación FCSAI del Ministerio de Sanidad de España.

Bolivia afronta desde fines del año pasado la segunda ola de contagios en los que los reportes diarios han sobrepasado los 2.000 y que podrían aumentar según las estimaciones del Gobierno.

Desde la detección de los primeros casos del nuevo coronavirus se han registrado 9.530 decesos y 181.016 contagios confirmados.